Adiós al bolígrafo y a los clásicos tests del examen teórico que han rellenado varias generaciones de conductores. A partir de finales de año, todos los alumnos que pretendan sacarse la licencia de conducir deberán sentarse al ordenador para demostrar sus conocimientos sobre el código de la circulación. La DGT implantará de forma progresiva en todas las jefaturas provinciales un sistema de pantallas táctiles con exámenes diferentes para cada alumno, que además permitirá a los aspirantes a futuros conductores practicar desde casa a través de internet.
Tráfico ha iniciado ya las pruebas de este sistema en un aula piloto habilitada en Barcelona con alumnos voluntarios. Con las conclusiones en la mano, los responsables de la DGT establecerán un calendario de implantación que comprenderá el segundo trimestre de 2008 y el primero de 2009 para cablear las aulas e instalar los aproximadamente 2.000 nuevos terminales previstos.
Su utilización no requerirá ningún conocimiento previo de informática: el alumno sólo tendrá que pulsar con el dedo en la pantalla táctil del ordenador las respuestas que considere correctas. Una de sus principales novedades es que el sistema seleccionará para cada aspirante un examen diferente de 30 preguntas -de una base de datos de 4.000 posibles cuestiones- con tres posibles opciones para cada una, que deberá responder en 30 minutos.
Manejo sencillo
El manejo de la pantalla será sencillo e intuitivo y se prescindirá del ratón para evitar dificultades añadidas a quienes no están familiarizados con el uso del ordenador. El alumno tendrá la posibilidad de corregir la respuesta tantas veces como considere oportuno, así como saltar de una a otra pregunta. Sólo podrá cometer un máximo de tres fallos para superar la prueba teórica, que podrá realizarse tanto en castellano como en euskera, catalán o gallego.
Una vez finalizado, el examen se corregirá automáticamente, lo que permitirá al alumno conocer en menos tiempo si ha aprobado o si deberá volver a presentase a la prueba. Podrá saberlo a través de un correo electrónico que los responsables de tráfico enviarán a su autoescuela o a través de Internet. El sistema, además de los exámenes informatizados, incorpora un «programa de auto-evaluación» que se colgará en la web de la DGT y que permitirá a los futuros conductores comprobar sus conocimientos teóricos y corregirse desde su casa.
La DGT trabaja también en otro modelo de 'test multi-respuesta' que en el futuro se incorporará al examen teórico por ordenador. El cuestionario ofrecerá cuatro o cinco respuestas posibles, de las que podrá ser válida una, dos o incluso tres, aunque también se aumentará hasta seis el número de errores admisibles para aprobar la prueba.