El éxito comercial y el nivel de los bares y restaurantes guipuzcoanos está más que demostrado. Sin embargo hasta el día de ayer, un solo establecimiento había recibido la Q de calidad que otorga Euskalit y el Departamento de Turismo del Gobierno Vasco.
Esta era y todavía es la asignatura pendiente de uno de los valores más importantes de Gipuzkoa, su gastronomía. Sin embargo ayer se dio un paso importante, que servirá para que en un futuro sean muchos los centros hosteleros que consigan la certificación.
Ayer, en un acto celebrado en el Aquarium donostiarra, 14 de ellos recibieron la Q de calidad. De la capital donostiarra: Bernardo Beltrán (restaurante Bernardo Etxea), José Ramón Elizondo y Conchita Bereciartua (bar Aloña Berri), Patxi Bergara (bar Bergara Gros), Patxi Aizpurua (restaurante casa Urola), Jesús Santamaría (restaurante Bokado), Jon Zubieta (restaurante Branka), los hermanos Joaquín y Susana Martín (mesón Martín), Alex Alzuri (bar Rojo y Negro) y José Ignacio Erlanz (restaurante Egosari). De Tolosa, Roberto Ruiz (restaurante Frontón). De Getaria, Igor Arregi (restaurante Kaia). De Orio, Xabier Atorrasagasti (restaurante Altxerri). De Astigarraga, Iñigo Olaziregi (restaurante Yalde) y de Hondarribia, los hermanos Gorka, Mikel y Kepa Txapartegi (restaurante Alameda).
Participaron el acto, el presidente de la asociación de empresarios de hostelería Mikel Ubarretxena, que felicitó a los hosteleros y aseguró que en breve serán muchos los que consigan este certificado. También les dedicó unas palabras Vicky Bascones, responsable de Euskalit. Virginia Rovira, responsable de marketing de la Asociación, entregó los certificados. Posaron todos en la foto de familia, primero en el Aquarium y más tarde en la terraza del restaurante Bokado.
Eligieron un día magnífico. La terraza del Aquarium, aunque todavía no está terminada, presentaba un buen aspecto, ya sin las grúas, que tantos meses la han adornado.
Todos los hosteleros estaban encantados. Para ellos este reconocimiento supone que cumplen los requisitos exigidos. Patxi Bergara busca superarse. «No podemos quedarnos dormidos. No sólo tenemos que mejorar en la calidad del producto que ofrecemos. Otros detalles que rodean al negocio son también importantes».
Alex Alzuri, del bar Rojo y Negro -establecimiento de nueva referencia en el capítulo de los pinchos-, destacaba que «hay que seguir innovando, y ofrecer calidad y exquisiteces en esos mosaicos en que se convierten nuestras barras todos los días».
Al matrimonio compuesto por José Ramón Elizondo y Conchita Bereciartua, les llega en el momento que están buscando el relevo. «Siempre hemos sido muy exigentes en nuestro propio negocio para todo. Sin embargo los años pasan y aunque nuestro bar Aloña Berri es muy conocido llevamos muchos años trabajando y ya tenemos edad para dejarlo».
Vicente Zaragüeta, presidente del Aquarium, también estaba presente en el acto. Las obras van bien y se espera que en el mes de octubre se puedan inaugurar las instalaciones. Iñaki Goñi responsable de la consultoría Orbere, charlaba con Eider Albisu de Euskotur y el director de Turismo de la Diputación Foral de Gipuzkoa, Agustín Arostegi, Enrique Ramos, concejal del Ayuntamiento de San Sebastián y el presidente Mikel Ubarretxena.
El directivo Iñaki Illarramendi, daba detalles de su viaje durante 11 días en un pesquero hasta Lanzarote. Pepe Dioni prepara eventos con la Asociación Barman y Manu Narváez, como gerente de Donostia Turismo es optimista y espera que tanto en el Festival de Jazz como en el mes de agosto, la ciudad se llene de visitantes. Desde Tolosa, con una gran actividad gastronómica durante todo el año, llegó Koro Mokoroa para apoyar a su paisano Roberto Ruiz, que tantos éxitos está consiguiendo con su restaurante Frontón.