DV. Las playas de Gipuzkoa registraron ayer una nueva llegada de medusas de la especie carabela portuguesa, una de las más peligrosas debido a su poder venenoso y cuya picadura es capaz de generar graves afecciones en la salud de las personas. Sólo en la playa de la Zurriola, se recogieron una docena de ejemplares.
Fuentes del Ayuntamiento de San Sebastián, Cruz Roja así como de la DYA que también se ocupa de la vigilancia de algunas playas guipuzcoanas, confirmaron que los primeros ejemplares se detectaron por la mañana. En los tres arenales de la capital guipuzcoana -La Zurriola, La Concha y Ondarreta- rápidamente se colocaron las banderas amarillas, como señal de precaución. La medida sorprendió a los bañistas máxime cuando la mar se encontraba en calma. Algunos socorristas confirmaron verbalmente a quienes se interesaron por la adopción de dicha medida que se debía a la presencia de las medusas.
Un portavoz de la Cruz Roja informó de que en la playa de La Zurriola se recogieron doce ejemplares, mientras que en Ondarreta aparecieron otras seis. No obstante, precisaron que «no se trata de una llegada masiva». Asimismo, indicaron que ninguna persona fue atendida por la picadura de esta especie.
La aparición de carabelas portuguesas llevó a los equipos de asistencia y salvamento de la Cruz Roja a intensificar, más aun si cabe, el control en las playas. El personal asignado a las lanchas se hallaba en permanente vigilancia y recorría las aguas del interior de la bahía donostiarra así como las de la playa de la Zurriola en previsión de que pudieran aparecer nuevos ejemplares. Asimismo, la embarcación de FCC que se encarga de la retirada de flotantes en Donostia centró su actividad en detectar medusas.
Deba y Zumaia
No sólo Donostia sufrió la llegada de esta especie. En Deba se recogió otro ejemplar. En Zumaia, según informaron fuentes de la DYA, el jueves ya fue retirada en Itzurun una medusa que llegó arrastrada por las olas y ayer por la mañana, los servicios de limpieza del mismo arenal retiraron otro ejemplar.
En esta misma localidad, la inspección de la Guardia Municipal recibió sobre las cuatro de la tarde la llamada de un pescador realizada desde una embarcación de recreo que informó de la localización, a unas dos millas de la costa, de diversos ejemplares de medusas, al parecer de la misma especie, y que llegan arrastrados por los vientos dominantes del norte que han soplado los últimos días.
La presencia de carabelas portuguesas obligó asimismo al personal de la DYA a mantenerse en alerta en las playas de Mutriku, Orio y Zumaia, donde prestan asistencia tanto sanitaria como de salvamento.
Esta es la segunda ocasión en la que medusas de esta especie llegan hasta las aguas de baño en las playas guipuzcoanas. A finales del mes pasado y primeros días de éste, se recogieron los primeros ejemplares de la temporada. Entonces, dos personas ingresaron en centros sanitarios de San Sebastián tras haber sufrido sendas picaduras. Un tercer bañista también fue atendido tras haber entrado en contacto con los filamentos urticantes de este animal. Uno de los afectados sufrió una severa reacción por lo que tuvo que ser evacuado con urgencia al hospital. Pese a su elevada toxicidad, la Cruz Roja no ha registrado ningún fallecimiento o caso grave provocado por las picaduras de esta especie en las setecientas playas en las que presta sus servicios en España.