El Tribunal Constitucional admitió a trámite los recursos del Gobierno y del PP contra la Ley de Consultas aprobada por el Parlamento Vasco y suspendió su vigencia. Acordó, asimismo, habilitar agosto para los trámites del proceso y dio 15 días de plazo a las partes para presentar alegaciones a las impugnaciones. El Ejecutivo acogió con satisfacción la medida porque supone «un paso más» para impedir la consulta que promueve el lehendakari Juan José Ibarretxe.
La decisión unánime de la corte constitucional frena la pretensión del Gobierno de Vitoria de consultar el próximo 25 de octubre a la sociedad vasca sobre el derecho a decidir y el final dialogado con ETA.
Está por ver si el frenazo es definitivo o temporal, todo dependerá de si los magistrados resuelven el fondo de los recursos antes del 15 de septiembre, como se lo han pedido todas las partes. En esta fecha debería convocarse el plebiscito, justo cuarenta días antes de su celebración. Si falla antes de esa fecha que la norma es inconstitucional, el parón no tendrá vuelta de hoja e Ibarretxe no podrá convocar la consulta sin vulnerar la ley. Lo mismo ocurrirá si no adopta una decisión antes de ese día porque la admisión a trámite del recurso acarrea su suspensión durante cinco meses, conforme al artículo 161.2 de la Constitución.
La otra posibilidad es que el tribunal considere en plazo que la norma se ciñe a la Carta Magna; el lehendakari, en ese caso, podrá llevar adelante sus planes. Si llega a esa misma conclusión, pero después del 15 de septiembre, el presidente del Gobierno de Vitoria también podría celebrar la consulta, pero en una fecha distinta a la que tiene en su agenda. Fuentes jurídicas indicaron que es muy probable que el Constitucional tome una resolución antes del 15 de septiembre ante los requerimientos del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, del PP y del propio Gobierno Vasco. El tribunal, de todos modos, no tiene plazo para pronunciarse, y si no lo ha hecho antes de los cinco meses que dura la suspensión, deberá convocar a las partes, escuchar sus argumentos, y decidir si mantiene la paralización o la levanta.
El Constitucional, de momento, ya ha designado a los ponentes de las dos impugnaciones: Guillermo Jiménez, para la de la Abogacía del Estado, y Pablo Pérez Tremps, para la del PP. También ha declarado hábil agosto para la tramitación, sobre todo para la presentación de escritos y otras formalidades, pero este detalle, que permitirá a los magistrados reunirse en pleno, también apunta a una rápida resolución. El tribunal resolvió, asimismo, rechazar la petición del PP de adherirse a la petición de suspensión de la Ley de Consulta, prerrogativa que sólo tiene el Ejecutivo, y dejó en suspenso la solicitud de este partido de acumular la tramitación de los dos recursos. Oirá a las partes y resolverá.
Envío a las partes
La corte remitirá ahora las demandas presentadas al Gobierno de Rodríguez Zapatero, al Congreso y el Senado, así como al Ejecutivo y Parlamento de Vitoria para que en quince días presenten alegaciones y puedan personarse en el proceso. Fuentes jurídicas explicaron que lo lógico sería que, al menos, el Gobierno de Ibarretxe formulase alegatos contra los recursos, y de ser así el tribunal tendría que dar otro plazo para que los recurrentes respondan.
El Gobierno aplaudió las noticias procedentes del Tribunal Constitucional. La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, indicó que el Ejecutivo socialista está «muy satisfecho» por la decisión, que supone «un paso más para impedir, con la ley en la mano», que la consulta se celebre. Señaló, además, que Ibarretxe, con su empeño en seguir adelante, «está cometiendo el error de dividir a los vascos», al tiempo que alienta «un falso victimismo».
En la misma línea, el portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, confió, a su vez, en que si en su día el tribunal resuelve la inconstitucionalidad de la Ley de Consulta, el lehendakari no ofrecerá «ningún tipo de resistencia» porque ante una decisión de ese calado «no hay ninguna alternativa».
Por su parte, el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, cree que el lehendakari está agotando «sus últimas bengalas» para llamar la atención en lo que ya es «el inicio de su precampaña electoral particular» de cara a los comicios vascos. «Órdago fuera de tiempo y lugar» es el título de la entrada de ayer del blog de Blanco en internet, en el que habla del acuerdo del Tribunal Constitucional de admitir a trámite el recurso del Gobierno contra la consulta planteada por Ibarretxe, con la consecuente suspensión de la ley aprobada por mayoría en el Parlamento de Vitoria el pasado 27 de junio. COLPISA