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RSS | ed. impresa | Regístrate | 9 julio 2009

Cultura

DIEZ AÑOS DE LA FUNDACIÓN LENBUR

La Fundación Lenbur conmemoró en el museo Chillida-Leku su décimo aniversario bajo la presidencia del lehendakari y con un homenaje a Patricio Echeverría y los viejos ferrones.

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DV. Una música de metal recibía ayer a los invitados en la celebración del décimo aniversario de la Fundación Lenbur en el museo Chillida-Leku. A la tradicional madera de la txalaparta se había añadido ayer unas barras de hierro que producían un particular sonido. Y es que el hierro era ayer protagonista en una ceremonia cargada de símbolos.
La Fundación Lenbur, constituida en Legazpi hace diez años para recuperar la memoria del hierro de Gipuzkoa y el conjunto de su pasado social e industrial, se ponía de largo para este aniversario. Y eligió el Chillida-Leku como escenario por la larga vinculación de Eduardo Chillida con la forja de Patricio Echeverría y con la propia fundación. Luis Chillida es hoy presidente de Lenbur y ayer ejerció de anfitrión acompañado de su madre, Pilar Belzunce. El lehendakari Ibarretxe, que estuvo en todo momento al lado de la viuda de Chillida, ensalzó la labor realizada por esta familia «en favor de la cultura y el prestigio de la cultura vasca».
Fue una tarde de reconocimientos. Hubo un homenaje a Patricio Echeverría, hijo del fundador de la gran empresa legazpiarra y uno de los principales valedores en su momento para que Lenbur saliera adelante. Echeverría fue nombrado presidente de honor de la Fundación y agradeció con un breve pero emocionado discurso esa distinción, al tiempo que recordaba el papel jugado por su padre.
También hubo homenaje a los viejos ferrones que durante años han mantenido activa la ferrería de Mirandaola. Ellos, o sus familiares en el caso de los desaparecidos, recibieron un recuerdo.
El hierro es el pasado del país pero también marca su camino, porque el futuro de Euskadi está entre la tradición y la innovación. Lo dijo Ibarretxe, que recordó su condición de laudiotarra porque Llodio, como Legazpi, son pueblos vinculados directamente al universo del hierro. El lehendakari ensalzó el papel de empresarios como Patricio Echeverría «o Jesús Guibert, al que quiero citar expresamente por la injusticia a la que ha sido sometido recientemente». Con sus palabras se cerró un acto en el que estuvieron también presentes la consejera de Industria, Ana Aguirre; el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano; el alcalde legazpiarra, Sote Plazaola, y la alcaldesa de Hernani, Marian Betialarrangoitia.
Junto a ellos estaban en el museo responsables de las empresas que rigen la Fundación, como Xabier Iturbe, de Kutxa, o Enrique Erentxun por EL DIARIO VASCO. Todos escucharon las palabras de Aurelio González, director de Lenbur, que explicó el camino recorrido (con más de 200.000 visitantes en los distintos centros que componen la red museográfica de la Fundación) y sobre todo los retos que aguardan en el futuro. En el acto se presentó el vídeo que simboliza esa hoja de ruta ya superada y la que espera ahora.
La emoción vino de la mano de la gente de Legazpi que arropó a sus viejos ferrones y disfrutó del posterior coctel en Chillida Leku como si estuvieran en casa. Porque buena parte de las obras de Chillida instaladas en el museo nacieron en las forjas de Legazpi.
Unas jóvenes ataviadas de ferronas caminaban por el museo (un entorno otra vez magnífico, siempre tan igual y tan distinto) y la música de la txalaparta imprimía ritmo y poderío a la noche. Ayer se empezó a forjar el futuro de Lenbur.
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