DV. Uno de los puntos negros más peligrosos de la N-I en Gipuzkoa, el tramo de Andoain, desaparecerá. La Diputación construirá una nueva N-I que sustituirá a la actual entre Sorabilla y Bazkardo. La variante evitará el paso por curvas como la de la ikastola, cuyo trazado ha provocado numerosos accidentes, especialmente vuelcos de camiones, con las consiguientes retenciones.
El proyecto llevaba varios años gestándose y, finalmente, la Diputación ha aprobado el trazado definitivo, tras estudiar varias alternativas. Entre éstas se encontraba ampliar la actual N-I con un carril más en cada sentido, pero quedó desechada.
Este mismo mes se sacará a concurso la redacción de los proyectos de trazado y el constructivo. Eneko Goia, diputado de Infraestructuras Viarias, señaló que ambos se licitarán a la vez con el fin de acelerar al máximo la ejecución de la variante. El concurso se resolverá este año y el plazo de redacción no superará los dieciséis meses. La intención foral es iniciar las obras en la presente legislatura. El coste previsto ascenderá a 90 millones de euros, aunque este presupuesto podría reducirse en función de las ofertas que presenten las constructoras.
La variante tendrá 3,8 kilómetros en su trazado principal y otros 2 de ramales y accesos. Sustituirá a la N-I actual para los tráficos de paso, que ascienden a 60.000 vehículos al día en Sorabilla y 71.000 en Bazkardo.
Desvío
El enorme tránsito que soporta el vial, en gran parte camiones, será desviado hacia la nueva variante. Esta contará con cuatro carriles en cada sentido en el tramo más conflictivo, los 1.000 metros comprendidos entre Sorabilla y la bifurcación hacia la autovía del Urumea. En el resto del recorrido, dispondrá de tres carriles en cada dirección.
La variante liberará de tráfico a la actual N-I, de forma que ésta se utilizará como travesía interna de Andoain.
La importancia del proyecto no radica sólo en la construcción de un vial alternativo de alta capacidad a la N-I. Además de esta función, el nuevo nudo viario que se ejecutará entre Sorabilla y Bazkardo se convertirá en uno de los principales de Gipuzkoa.
Múltiples rutas
La nueva N-I enlazará con la autovía de Navarra y con la autovía del Urumea. El nudo, por tanto, permitirá múltiples opciones. Por ejemplo, se podrá desembocar en la N-I procedente de la A-15 y enlazar con la autovía del Urumea para acceder a San Sebastián o seguir hacia la frontera por la A-8.
En sentido contrario, un camión que entre por la muga en dirección a Madrid, podrá circular por la A-8, enlazar con la autovía del Urumea y desembocar en la variante de la N-I en Andoain.
La nueva variante contempla modificar el enlace de Sorabilla, en el que se construirán dos glorietas conectadas y una tercera complementaria, eliminándose el corto tramo de trenzado entre este enlace y la bifurcación hacia Navarra.
También se construirá un túnel artificial para mitigar el impacto de la trinchera a excavar en la zona de Alluralde, situada frente a la curva de la ikastola (en este tramo, la nueva variante dispondrá de 4 carriles por calzada).
También se actuará en el enlace norte de la N-I en Andoain, en el que se incorporará un nuevo movimiento hacia Bazkardo-sur. Esta actuación evitará que los tráficos de la zona norte de Andoain y la zona industrial de Ama Kandida tengan que discurrir por la nueva ronda urbana (Bazkardo-Sorabilla) o ir en retroceso hasta el semienlace de Laizotz de la autovía del Urumea para dirigirse hacia el sur.
El trámite también requerirá la exposición pública del proyecto y la apertura de un plazo para la presentación de alegaciones. Estas pueden ser numerosas, a tenor de la oposición que esta obra ha suscitado entre los vecinos de Sorabilla. Algunos colocaron hace meses carteles en los balcones en contra del vial.