DV. «Un club serio, con un proyecto sólido, respaldado por una afición numerosa e ilusionada». Así es como ve Sergio Sánchez al Bruesa. La que se antoja como la primera cara nueva en la ACB tiene una idea muy concreta de lo que se puede encontrar en Gipuzkoa. Sabe de lo que habla.
Como también sabe que todavía no puede hacerse oficial su fichaje hasta conocerse si el Estudiantes, el club que tiene el derecho de tanteo para retenerle, es capaz de igualar la oferta que el Bruesa ha presentado por él en la ACB. Desde hoy, cuando Estudiantes reciba dicha oferta, se contarán diez días improrrogables. De no igualarla, la proposición será habilitada legalmente como contrato en vigor aceptado por ambas partes y registrado como definitivo en la ACB. «No puedo hacer nada. Sólo me queda esperar», se consuela el base (1,89 metros y 27 años). «Ha sido complicado decidirme, pero el Bruesa ha sido el club que más interés ha mostrado y no descubro nada si digo que jugar en San Sebastián sería un reto muy atractivo para mí».
Lo dice uno de los mejores bases nacionales, participante con los Celtics en la pasada Liga de Verano NBA, que después de tres temporadas en el Estudiantes está decidido a cambiar de aires. En el Bruesa se encontraría con «Isaac López, un buen amigo con el que jugué dos años en el Huelva, con Uriz y con Doblas, a los que me he enfrentado en varias ocasiones y con los que he coincidido en diferentes selecciones».
Dos años de contrato
A Sergio Sánchez se le ofrecen dos años de contrato y cantidades que le situarían entre los mejores pagados de la plantilla. Su trayectoria y sus números en la última temporada (11,7 puntos y 3,7 asistencias) tienen la culpa.
Se define como «un base ofensivo, rápido, director, que hace todo lo que le pida el entrenador y necesite el equipo para ganar. ¿Base o escolta? La ACB te obliga a ir adaptándote a las necesidades del equipo. No puedes cerrarte a un puesto y debes tratar de responder en más de un sitio. En el último año hemos jugado muchos minutos con dos bases en pista y el resultado ha sido bueno».
Es uno de los culpables de que el club colegial siga en ACB. «Yo desde luego estoy satisfecho con lo que he aportado. Los problemas que hemos pasado me han hecho madurar como jugador. En ocho meses he madurado diez años».