Conforme pasa el tiempo, muchos cobran, pero todos los demás «desesperan». 35.104 jóvenes esperan en el Estado el cobro de la renta básica de emancipación que les concedieron, frente a los 21.671 que, según el Ministerio de Vivienda, ya la perciben. Muchos muestran su indignación y exponen sus casos en numerosos blogs y foros en internet. Denuncian la lentitud del proceso y la «desinformación». Son reiteradas las quejas sobre las fechas falsas que darían las teleoperadoras del teléfono de información 900 900 707.
También se critica que las entidades financieras a menudo desconocen su función en el proceso. Una andaluza, Patricia, asegura haber sido ella misma quien informó al banco en sus «idas y venidas». De las quejas, se desprende una descoordinación de los distintos agentes implicados, aunque desde el ministerio defienden que «los bancos y las comunidades autónomas están trabajando bien y no hay que echar culpa a nadie de nada». Mientras tanto, Silvia come «hoy arroz con pollo, mañana pollo con arroz, pasado arroz con huevo, al otro arroz pelao y mondao»; a otros les piden papeles que ya han entregado, muchos reclaman manifestaciones, Nino se confiesa «desesperado», Carol ha tenido que volver a casa de sus padres y Paula anuncia que «si la cosa sigue así» tendrá que mudarse y revela que trabaja en un banco al que «el ministerio no ha informado». Lorena resume el sentimiento de muchos: «Hemos sido engañados, utilizados y manipulados de cara a unas elecciones».
Diariovasco.com no es ajeno a este movimiento. A la guipuzcoana Larraitz Martínez Eizaguirre le concedieron la ayuda hace tres meses y asegura, como muchos, que el banco la ha perdido. Daniel Rodríguez hizo los trámites «la primera semana que salió la prestación», le reconocieron su derecho un mes después y llevó el documento al banco. «Y aquí sigo, sin saber nada de nada». Añade que en una de sus visitas a la oficina de Bizilagun en la donostiarra plaza Bilbao, «simplemente» le dijeron «que estaban esperando a que el dinero llegara de Madrid».