DV. La mexicana Elisa Bonilla, escritora, editora y actual directora de Relaciones Institucionales de la Fundación SM, ofrecerá hoy, de 9 a 10.15 horas en el Palacio Miramar de Donostia, una ponencia dentro del IV Congreso Ibérico de Literatura Infantil y Juvenil, en la que hablará del Programa Nacional de Lectura en México que dirigió entre 2001 y febrero del 2007, que continúa vigente y del que hoy «ya podemos constatar algunos resultados muy positivos sobre todo en comprensión lectora de los niños y en la práctica habitual de lectura en el entorno familiar».
La ponencia de Bonilla entroncará directamente con la línea de este congreso, que en esta edición se presenta bajo el lema Leo Diferente. El libro infantil y juvenil desde la diversidad cultural, ya que, una de las cuestiones que desde el inicio abordó dicho programa fue el de «dar visibilidad y sensibilizar, a través de la literatura, sobre la existencia de las 62 lenguas indígenas que se hablan hoy en México, y por lo tanto de toda la diversidad cultural existente en el país».
Para abordar este tipo de planes de ambito estatal, Bonilla asegura que hay que realizar un diagnóstico amplio analizando tanto los contextos demográficos y culturales como los económicos y sociopolíticos. «Nuestra realidad es que México tiene 105 millones de habitantes con el mismo PIB que España, por lo que la renta per cápita es mucho más baja y encima la desigualdad social es mucho mayor. Hay 8,5 millones de analfabetos que redundan especialmente en mujeres mayores y en los estados del sur», comenta.
Bajo este panorama, «nosotros pusimos en marcha un plan en el que distribuimos libros de literatura de calidad a los 165.000 centros educativos públicos de prescolar, primaria y secundaria de México y hoy, en las alrededor de 850.000 aulas, hay una media de cien libros de promedio de los que un diez por ciento están editados en bilingüe: una parte en español como idioma mayoritario y otra en alguna de las 62 lenguas indígenas que se hablan en México».
Todas las aulas tienen libros bilingües, aunque no sea su lengua. «La intención es estar en contacto con las lenguas de tu país aunque no sea la que se hable en ese territorio».