El presidente francés, Nicolas Sarkozy, esbozó anoche las principales metas que se ha fijado la presidencia francesa de la Unión Europea que se inicia hoy a lo largo de una entrevista emitida por France 3 en la que dijo que hay que cambiar «profundamente» la manera de construir Europa porque ha habido «errores».
En este sentido, relató que si la Unión Europea comenzó funcionando para lograr la paz, la prosperidad y la democracia, ahora no se ha mostrado eficaz para proteger a los ciudadanos frente a los riesgos de la mundialización. A su juicio, conviene reflexionar cómo hacer de Europa un medio para «proteger a los europeos en su vida cotidiana» sin tener miedo de la palabra «protección».
En este contexto, situó su batalla por abrir en la Unión Europea el debate sobre la fiscalidad de los carburantes, dentro del cual Sarkozy plantea modular el IVA en función del precio del petróleo argumentando que la UE será más fuerte frente a los países productores si se les pide moderar los precios a cambio de que la UE modere la fiscalidad del consumo.
Además, Sarkozy adelantó que propondrá a sus socios europeos situar el IVA de los productos ecológicos, sobre todo coches y edificios fabricados con criterios de eficiencia ecológica en el 5,5% «porque no es normal que cuando se compra un coche limpio cueste más que un coche sucio». También reiteró su intención de lograr un IVA reducido para la restauración antes de que finalice la presidencia gala.
Se refirió igualmente a la política pesquera de la Unión y, sin llegar a cuestionar las cuotas, puso en duda los informes científicos, por lo que planteó que se tengan igualmente en cuenta las opiniones de los pescadores afectados cuando se decida el cierre o veda de caladeros.
Con todo, el acento lo puso Sarkozy en el paquete 'energía-clima' presentado por la Comisión Europea y sobre el que la presidencia quiere lograr un acuerdo. Sarkozy admitió que será el reto «más difícil» del semestre pero subrayó que la UE debe de mostrar ejemplo si quiere que otros países le sigan.
Por otro lado, criticó la política del Banco Central Europeo (BCE) y la próxima subida de tipos anunciada por su presidente Jean-Claude Trichet, a quien pidió «un poco de flexibilidad», y dijo que hay que preguntarse sobre el crecimiento económico en Europa y no solamente sobre la inflación. Sarkozy puso en duda las medidas del BCE para atajar la inflación.
Otra de las prioridades de la presidencia será lograr un Pacto Europeo sobre inmigración que Francia intenta presentar conjuntamente con España sin que hasta ahora se haya cerrado un acuerdo. Sarkozy no entró en detalles pero dijo que con los españoles «eso progresa» y que lo que está claro es que no se van a poder hacer regularizaciones globales sin pedir la opinión del resto de socios o que la respuesta que da un país a una solicitud de asilo valga para el resto de los 26 miembros.
En cuanto al rechazo irlandés al Tratado de Lisboa, señaló que la primera prioridad para Francia será «circunscribir» el problema a los irlandeses y que el resto, especialmente la República Checa, sigan el proceso de ratificación. Sarkozy prevé viajar a Dublín «para ver qué pasó».