DV. Francis Cagigao confirmó ayer que no fichará por la Real y seguirá trabajando en el Arsenal inglés. El técnico gallego, finalmente, no será el nuevo director deportivo realista, después de varios meses en los que su llegada se había anunciados en varias ocasiones.
Según Badiola, Cagigao y él llevaban trabajando codo con codo desde hace meses, el gallego lo hacía desinteresadamente sin cobrar ni un euro, estaba levantando el proyecto deportivo de futuro y ambos se reunían semanalmente, a veces en más de una ocasión.
El 30 de mayo, el portavoz del Consejo, Antoñana, anunció que Cagigao llegaría «en una semana». En la Junta General del 17 de junio el accionista Jon Arriaga preguntó al presidente si podía confirmar la llegada del técnico gallego. La respuesta fue: «Cagigao trabaja desinteresadamente desde hace meses y llegará seguro».
Badiola, incluso, proyectó un vídeo en las pantallas en el que se le veía junto a Cagigao en el palco de Balaídos con motivo del Celta-Real, y dijo que habían estado hasta en ocho desplazamientos del equipo y muchos partidos de casa. Precisamente, la emisión de eso vídeo no hizo demasiada gracia al gallego.
Lillo y la pretemporada
Con la negativa de Cagigao, Lillo se confirma como primer técnico de la estructura de la Real. De momento, será el encargado de dar forma a la plantilla y de otros asuntos prácticos, como organizar la pretemporada.
La preparación veraniega comenzará el día 21, según confirmó ayer oficialmente el club. El grueso de la pretemporada se desarrollará en Zubieta.
Este año no habrá stage, y mucho menos en el extranjero. El recorte de gastos obligará a trabajar en casa y salir sólo a disputar amistosos. Por el momento, ya hay dos confirmados. El 2 de agosto la Real se medirá a Osasuna en Lerín (Navarra), según informó el club rojillo. Cinco días más tarde, el 7 de agosto, la Real jugará el clásico partido veraniego contra el Real Unión en Irun. Así lo dio a conocer el equipo fronterizo.
El inicio de la pretemporada tendrá lugar el 21 de este mes, algo más tarde que en otras ocasiones, pero el ligero retraso en el comienzo de la Liga, el fin de semana del 30 y 31 de agosto, permite que Lillo disponga de cinco semanas de trabajo antes de que arranque la competición, un periodo preparatorio adecuado.
Además de la puesta a punto, la Real tendrá que ir cerrando más partidos amistosos durante el mes de agosto para afinar el estado de forma previo al comienzo de la Liga.