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RSS | ed. impresa | Regístrate | 18 marzo 2010

Economía

ECONOMÍA
EB-Aralar de Irun pide paralizar el proyecto de Porcelanas Bidasoa
Cree que el alcalde no debería permitir que avance la tramitación urbanística en tanto no se aclaren las denuncias
28.06.08 -

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DV. El grupo municipal Ezker-Batua-Berdeak-Aralar ha solicitado al alcalde de Irun, José Antonio Santano, «la paralización inmediata de los procedimientos urbanísticos relacionados con Porcelanas Bidasoa». Tras las acusaciones realizadas por Andrés Nagel contra la dirección de la empresa y el ex director de la Hacienda foral de Gipuzkoa, Iñaki Rica, pide «que se clarifique la situación y existan garantías plenas de que el Ayuntamiento no está contribuyendo a actuaciones que pudieran ser delictivas» para poder continuar con el proceso.
El portavoz del grupo Manuel Millán, aseguró que el Consistorio irundarra «ha actuado en todo momento de buena fe», aunque recordó cómo su grupo rompió, en el momento de aprobar la recalificación definitiva de industrial a residencial del ámbito, la unanimidad mantenida hasta entonces. «Las denuncias de Nagel no nos pillan por sorpresa. Nosotros también nos sentimos engañados por la dirección de Porcelanas Bidasoa», afirmó Millán. «En el convenio con el Ayuntamiento para la recalificación del suelo donde se encuentra la empresa, los directivos de Porcelanas presentaron un Plan de Viabilidad con el compromiso de mantener 137 empleos. Sólo tres meses después, tras la recalificación provisional, despidieron a 60 personas y presentaron un Plan de reestructuración distinto que, entre otras cosas, hablaba de externalizar el 73% de la actividad». Esto último, según entiende el edil de EB-B-Aralar, condicionaría la viabilidad futura de la empresa y el número de empleados que podría mantener.
El objetivo del Ayuntamiento al encarar esta operación era salvar la empresa trasladándola al futuro parque industrial de Araso y recalificar su ubicación actual para construir 366 viviendas, 73 de ellas de protección oficial. La deuda estimada -ya saldada- se acercaba a los 17 millones de euros (15 de ellos con la Hacienda Foral y la Seguridad Social). Además, la empresa decía necesitar 20 millones más para ser reflotada. Los beneficios obtenidos por Porcelanas en la recalificación no son públicos, y Millán entiende que podrían supera esa cifra.
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