DV. Las tres instituciones implicadas en la creación del Centro Internacional de Cultura Contemporánea (CICC) de Tabakalera desvelaron ayer algunos nuevos detalles sobre el proyecto. De un lado, la distribución definitiva de metros cuadrados adjudicados a cada pieza del puzzle. Por otro, que será un concurso abierto el que decida la renovación arquitectónica del edificio. El jurado, que valorará el «respeto a la singularidad y al carácter fabril del edificio», decidirá el equipo ganador en diciembre de este año.
Otro dato facilitado ayer fue una nueva previsión económica. Si en algún momento se habían citado cifras superiores, el concurso prevé un presupuesto para la ejecución material de las obras de 42,3 millones de euros, «valoración inicial que ha tenido en cuenta las especificidad de la intervención sobre un edificio existente». El pliego de condiciones asigna al equipo de profesionales que diseñe la renovación arquitectónica unos honorarios de 2.969.460 euros, como pago conjunto para alrededor de veinte personas durante cinco años de trabajo.
En estos presupuestos y en este concurso no está incluída la plaza-plataforma prevista por encima de las vías del tren en la fachada del edificio que da al río, en la que se ubicará una de los dos entradas principales. Según comentó el director del centro, Joxean Muñoz, «el concurso plantea que al nivel del primer piso haya una entrada de acceso, pero la resolución de esa plataforma vendrá en paralelo, con los contactos que se están manteniendo con ADIF» (empresa administradora de las infraestructuras ferroviarias).
Arquitectos locales
Los responsables de Tabakalera han descartado la idea de realizar un concurso restringido, porque, en palabras de Muñoz, «acabas centrándote en arquitectos especialistas en edificios culturales pero cierras la posibilidad a otro tipo de ideas. Queríamos dar a los profesionales del entorno la posibilidad de renovar Tabakalera».
El concurso será abierto y se confía en una alta participación de equipos tanto locales como internacionales. Tras la convocatoria, que será lanzada oficialmente este viernes, los aspirantes tendrán de plazo hasta finales de septiembre para presentar sus propuestas. Un jurado formado por once miembros -las cabezas políticas y los arquitectos de Ayuntamiento, Diputación y Gobierno Vasco, además de Joxean Muñoz, el director de Arquitectura del CICC Iñaki Galarraga, un arquitecto nombrado por el Colegio Vasco-Navarro, un especialista en arquitectura bioclimática y otro experto elegido por el CICC-, a finales de octubre elegirá entre las ideas recibidas tres propuestas. Los equipos finalistas deberán completar las cuestiones que el jurado les plantee, antes del fallo, que llegará en diciembre de 2008.
El equipo ganador, con el que Joxean Muñoz quiere establecer una relación de «colaboración y complicidad», desarrollará a lo largo del año 2009 su proyecto de ejecución. Tras la licitación de los trabajos, en Tabakalera calculan que las obras de rehabilitación puedan comenzar en el segundo trimestre de 2010. El horizonte sigue siendo el mismo, abrir el centro totalmente renovado en 2013.
Equilibrio
A la hora de elegir la propuesta ganadora del concurso de renovación arquitectónica será valorado «el equilibrio entre la continuidad del edificio, el respeto al carácter fabril de Tabakalera, con la adecuación de los espacios para un centro de arte contemporáneo. Si antes era una fábrica de tabaco, ahora va a ser una fábrica de cultura visual. En esa línea -dice Muñoz-, respetar el edificio nos parece fundamental. Pero al mismo tiempo, tiene que ser un lugar nuevo, funcional, flexible, adaptable a su diversidad de usos y con una gran conectividad».
En los criterios de intervención arquitectónica del concurso se menciona expresamente que «se entiende como un punto importante el respeto por la tipología de patios actual». «Se trata de una intervención cuya dimensión innovadora debe basarse en la reinterpretación de la propia arquitectura del edificio y su indudable potencial espacial y figurativo, utilizando los elementos técnicos avanzados, para lograr la mayor versatilidad de los espacios».
La «sostenibilidad energética y bioclimática» y la capacidad de los proyectos para promover la «apertura a la ciudad y al uso libre de los ciudadanos» serán otros factores que tendrá en cuenta el jurado en su decisión.
Procesos paralelos
Joxean Muñoz recordó ayer que «que empiece el proceso arquitectónico no significa que el resto del proceso se pare. Hay mucho por avanzar y definir». Por ejemplo, según confirmó el diputado general Markel Olano, no se ha decidido todavía si tras la creación de la Biblioteca Nacional de Euskadi en el edificio del Koldo Mitxelena parte de los servicios de éste se sumarán a la mediateca de Tabakalera. Eso sí, el concurso mantiene 5.000 metros cuadrados como un «espacio de reserva para eventual servicio de lectura pública y otros usos».
En la presentación de ayer, los representantes institucionales insistieron en el grado de colaboración alcanzado. Para el alcalde, Odón Elorza, la convocatoria del concurso arquitectónico supone evidenciar que «el proyecto no tiene marcha atrás». Elorza destacó el papel fundamental de Tabakalera en la candidatura donostiarra a la capitalidad europea de la cultura para 2016.
Markel Olano, diputado general de Gipuzkoa, definió el centro como «uno de los buques insignia de esta legislatura para la Diputación Foral de Gipuzkoa» y resaltó que, «con ambición», es preciso avanzar en «definir de un modo adecuado la propia actividad del centro».
La consejera de Cultura del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, destacó el «trabajo serio y concienzudo» desarrollado con el concurso y afirmó: «Vamos por un buen camino, que espero que contribuya no sólo a que San Sebastián pueda ser capital europea en 2016 sino que se convierta en un nodo de referencia cultural en Europa». mgurpegui