HONDARRIBIA
Revés a la tarifa nocturna
La aplicación del nuevo decreto gubernamental provocará el incremento entre un 25 y 80% del costo a los usuarios de la tarifa nocturna.
DV. Los usuarios de las tarifas nocturnas han sufrido un importante revés a raíz de la decisión gubernamental de introducir cambios sustanciales en precio del consumo eléctricas. Los usuarios de la tarifa nocturna se han visto seriamente perjudicados, ya que muy probablemente van a ver incrementadas sus facturas en un abanico de entre el 25 y el 77%.
Las diferentes organizaciones de consumidores, entre los que se encuentra la comarcal Acubi, han exigido al Ministerio de Industria la retirada inmediata del citado decreto. Entienden que la desaparición de esta tarifa nocturna comporta un efecto de retroactividad, al tiempo que consideran que vulnera los principios de confianza legítima y seguridad jurídica.
En la actualidad, la mayoría de los usuarios de tarifa nocturna desconocen esta nueva realidad que se materializará con la actualización de las primeras facturas, situación que se producirá en el otoño.
La potencia que tienen contratada los usuarios de la tarifa nocturna es la correspondiente a las horas diurnas. Desde las once de la noche hasta las siete de la mañana, periodo en el que entran en funcionamiento los sistemas de acumulación, pueden disponer de la máxima potencia admisible por la instalación sin sobrecoste alguno.
Existe un descuento del 55% en la energía eléctrica consumida entre las 23.00 y las 7.00 horas, junto con un ligero recargo de aproximadamente un 3% para la energía consumida el resto del día.
Los cambios
En contraposición con las anteriores condiciones, las nuevas tarifas presentan serios problemas con los actuales usuarios de las tarifas nocturnas.
El primer cambio radica con su desaparición el 1 de julio. La aplicación del régimen de discriminación horario implica la ampliación de horas valle (8 a 14) y se reduce el número de horas punta (16 a 10). Se ven forzados igualmente a contratar la máxima potencia».
Las asociaciones de consumidores entienden que «el verdadero problema reside en la obligación de contratar la máxima potencia.
Se preguntan por qué el usuario de acumuladores con Tarifa Discriminación Horaria sólo utilizará la máxima potencia el 24% de las horas anuales y se vea en la tesitura de tener que pagar como si lo utilizase durante todo el año.
Para evitar el impacto económico por tener que contratar la máxima potencia demandada el usuario debe consultar primeramente con un instalador autorizado. Una de las medidas que puede adoptar es sustituir las resistencias de los acumuladores por otras de menor potencia o bien adaptar la instalación eléctrica disponiendo de dos circuitos y conectar a cada uno de ellos la mitad de los acumuladores. Las asociaciones de consumidores se quejan también por el hecho que ni la administración ni tampoco las empresas eléctricas se hayan tomado la mínima molestia por arrojar luz sobre este tema.






