
Andrés y Miren Bruño, padre y hermana de las dos detenidas acusadas de efectuar pagos voluntarios a ETA, durante la conferencia de prensa que ofrecieron hoy en Orio. EFE/Juan Herrero
Andrés Bruño Urdanpilleta, el padre de las empresarias Blanca y Maribel Bruño, encarceladas bajo la acusación de haber efectuado
pagos voluntariamente a ETA, ha asegurado hoy que la empresa familiar que fundó ha sido objeto de la "extorsión" terrorista durante los últimos 28 años.
Andrés Bruño ha hecho público hoy en Orio un comunicado en el que expresa su dolor e incomprensión por la detención y encarcelamiento de sus hijas y explica que los pagos no fueron voluntarios, sino que esta empresa familiar ha recibido "amenazas" y cartas de extorsión desde los años 80.
Bruño ha comparecido en el salón de plenos del Ayuntamiento de Orio acompañado por un abogado de la empresa y por su hija Miren, quien ha leído la declaración en euskera.
En el auto de encarcelamiento dictado por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón se indica que las dos arrestadas pagaron voluntariamente 6.000 euros a ETA y que ambas están muy próximas ideológicamente a la organización terrorista, lo que ha sido desmentido hoy por su padre.
Desde 1980
Bruño ha recordado que la primera vez que denunció ser víctima de la extorsión de ETA fue en 1980, cuando era alcalde de Usurbil en las filas del PNV, y lo hizo públicamente a través de un acuerdo plenario del Ayuntamiento de la citada localidad guipuzcoana.
"No sé si alguien se hace a la idea de lo que supone sufrir un calvario de 28 años, recibiendo primero una llamada, luego una carta y luego otra, unas duras, otras no tanto, pero siempre durísimas para quien las recibe. En todo caso, sí que quedaba claro en todas ellas cuál era su objetivo: la extorsión, y ahí ya no hay lugar a la voluntariedad", ha relatado el empresario guipuzcoano.
El fundador de la empresa Andrés Bruño e hijos S.L., que se dedica a la elaboración y comercialización de angulas y mariscos, ha afirmado que sus hijas "en primer lugar son víctimas de un intento de extorsión" y, después, "de una Justicia que no ha querido comprobar su no vinculación a lo que se considera el entorno de la izquierda abertzale".
Comprobaciones
Andrés Bruño ha asegurado que la Justicia podría haber determinado que sus hijas no pertenecen a la izquierda abertzale sólo con comprobar que Blanca votó en las últimas elecciones generales, en las que Batasuna propugnó la abstención, así como por "la orientación del sindicato al que desde hace años está afiliada Maribel", en alusión de STEE-EILAS, una central del sector de la enseñanza de ideas nacionalistas pero que rechaza expresamente la violencia.
"Si ha habido algún apoyo coyuntural y testimonial en relación a la constitución de la plataforma Aukera Guztiak y Euskal Herritarrok es simplemente eso, testimonial", ha asegurado Bruño, en referencia a que ambas habían firmado la constitución de la AG y una de ellas figuró en las listas de EH en 1999.
Además de pedir la "inmediata puesta en libertad" de sus hijas, Andrés Bruño ha expresado su solidaridad "con todos aquellos que están sufriendo la tortura de la extorsión", a la que ahora "se unirá la pesadilla de poder verse en una situación parecida" a la que está padeciendo su familia.
"Al final queda claro que somos víctimas de segunda", ha afirmado Bruño en alusión a los empresarios vascos que sufren el chantaje de ETA.