DV. El Museo de la Historia Industrial de Eibar aplaza su apertura hasta principios de 2009, con el fin de cumplimentar un amplio procedimiento administrativo, a través de la publicación en los boletines europeos de la contratación de todos sus equipamientos. Las obras del museo están finalizadas y únicamente se requiere llenar el edificio de contenido museo gráfico, con todos los paneles expositivos, rotulación y objetos históricos.
Este difícil y arduo trabajo se centra en la recopilación de los artículos que alojará el museo, en base a las donaciones que han realizado las empresas, particulares y las compras que llevó a cabo el Ayuntamiento.
Marina Barrena, responsable del museo, indicaba que «aquí no ha existido una mentalidad por guardar y conservar los productos y esto es un serio imponderable». No obstante, Barrena sí hablaba de que «cualquier objeto inimaginable se ha realizado en Eibar. Son piezas increíbles, que conforman un gran puzzle y que después se instalaban en los aparatos y artículos que se fabricaban en nuestras industrias».
En este sentido, en el museo se podrá hacer un amplio recorrido por la trayectoria industrial de Eibar, desde las primeras ferrerías hasta los últimos productos fabricados el siglo pasado. Esta exposición se completará con un recorrido sobre la evolución de Eibar, paralela a la trayectoria de las empresas.
En esta dirección, se podrán ver las típicas bicicletas, motocicletas, máquinas de coser, material de oficina, electrodomésticos, tijeras... y se recogerán las primeras fabricaciones de El Casco, Alfa, Ojmar, Boj, Agme, Jacinto Alcorta, Solac, Orbea, así como las de otras firmas que se marcharon de Eibar, casos de Nicolás Correa y SKF.
El Museo Industrial de Eibar ocupará toda la superficie de la quinta planta de Portalea. Se completará de esta forma el nuevo espacio cultural de Eibar que, en su primera parte, está dedicado de forma exclusiva a las armas. Cuando el museo abra sus puertas en toda su superficie realizará un amplio recorrido por toda la tradición industrial y fabril.
Con la apertura, las dos zonas del museo (armas e industria), y recepción contarán con una superficie total de 1.200 m2.
6.000 visitas
El Museo de Armas recibió el pasado año cerca de 6.000 visitas y espera incrementar de forma significativa este número de asistentes con la inauguración de la segunda fase del museo, dedicada al propio recorrido por la historia industrial eibarresa de los últimos siglos.
La concejala Nerea Alustiza apuntó que «mayoritariamente son los hombres los que visitan el museo. Vienen antiguos trabajadores armeros, ciudadanos de Eibar y un público selecto amante de las armas y de su historia. Queremos ampliar el espectro de visitantes hacia estudiantes».
El Museo de Armas organizó unos talleres para atraer al público infantil, junto con un taller pedagógico dirigido a familias con niños y niñas. Mediante un juego de pistas, el grupo familiar recorría las salas del museo y observaba piezas significativas. En el área de actividad pedagógica, con la ayuda de sus padres, los niños se convertían en creadores y diseñadores.