En 1988 un grupo de amigos de Tolosa se lanzó a la aventura de recorrer Groenlandia, ubicada entre el Océano Atlántico y el Océano Glacial Ártico.
Con motivo de cumplirse 20 años de aquella gesta, los componentes que integraron aquella atrevida expedición se reunirán hoy, a las 20.00 horas, en la casa de cultura para detallar los pormenores de aquel viaje, sus vivencias personales y la experiencia que fue para todos ellos permanecer, durante más de un mes, en un lugar donde el 84% de su superficie está cubierto de hielo. Se proyectará un documental sobre la expedición tolosarra y posteriormente se abrirá una charla-coloquio. Josu Iztueta, uno de aquellos expedicionarios, confiesa que aquel viaje «marcó un antes y un después».
- ¿Cómo recuerda aquella expedición?
- Guardo recuerdos muy gratos y entrañables de aquel viaje. Éramos más jóvenes, más impulsivos, y lo organizamos todo con mucha ilusión. Éramos un grupo de amigos, que decidimos ir a Groenlandia, sin saber muy bien qué nos encontraríamos allí y sin disponer de tantos medios como hay ahora.
- ¿Qué resultó lo más difícil?
- Creo que aclimatarse al lugar, a las duras condiciones atmosféricas, a aquella tierra, que estaba hace 20 años completamente alejada de la civilización y suponía un aislamiento total. Pasamos 35 días y tuvimos de todo: viento, frío, tormentas... Desconocíamos, a veces, si podríamos llegar a algún lugar propuesto en nuestro viaje. Estábamos incomunicados, no existían los móviles, nos movíamos con un sextante... Supuso también comprobar in situ que ante las adversidades un grupo de gente unida puede hacer muchas cosas y al final llegamos a adoptar el lema de o todos o ninguno, a la hora de solventar cualquier situación o problema.
- ¿Por qué eligieron Groenlandia?
- Era un destino pendiente y atractivo. Tomamos como excusa que aquel año se celebraba el centenario de la primera travesía en esquí en Groenlandia. Nosotros, muy aficionados al esquí, quisimos también estar presentes. De cara al exterior suponía quizá cumplir un reto deportivo pero para mí aquel viaje supuso mucho más. Fue conocer de primera mano un mundo totalmente distinto, con otra cultura y gente diferente.
- En estos 20 años los cambios en Groenlandia habrán sido considerables.
- De 180 grados. Acabo de regresar de Islandia y de Groenlandia y los cambios hacia la modernidad han sido importantes. Se ha pasado de vivir en una forma bastante tradicional a ser una sociedad moderna y actual, en muy poco tiempo.
- Ha viajado por medio mundo. ¿Qué lugares tiene pendientes?
- Aunque parezca mentira, me quedan todavía muchos. Es cierto que viajo bastante y la gente piensa que conozco ya muchos países, lo que no saben es que muchas veces viajo a los mismos lugares. He estado ocho veces en Argentina, diez en Laponia, diez en Alaska y así sucesivamente... He viajado varias veces al desierto... Es decir que en cada viaje conozco el mismo sitio mejor. Quiero disfrutar con lo que hago, tanto cuando estoy en casa como cuando estoy fuera, y sufrir lo menos posible por lo que hubiera podido hacer y no hago. Como asignatura pendiente me quedan países africanos y conocer Asia.
- ¿Es viajero o aventurero?
-No me gusta el término de aventurero. No me juego el pellejo en los viajes, soy de los que van Al filo de lo posible. Me gusta más el concepto de viajero. Viajo por curiosidad más que por necesidad.
- ¿Cuál ha sido su expedición más peligrosa?
- Hace 15 años en Alaska. Fuimos en pleno invierno y las temperaturas llegaron a alcanzar durante muchos días seguidos 50 grados bajo cero. En esa situación se siente poco, pero se piensa mucho.
- ¿Quiénes formaron aquella expedición a Groenlandia hace 20 años?
- Angel Ortiz, Txiki Plazas, Nekane Urkia, Dina Bilbao (que ya no está entre nosotros) y yo.
- ¿Prepara otro viaje en breve?
- A Laponia, en verano.