Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 14 febrero 2012

Más Actualidad

ARTÍCULOS DE OPINIÓN
La semilla del futuro
04.06.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Q ue había personas malvadas que, de distintas maneras, maltratan a los niños se sabe. Cuesta creer que sean sus familiares quienes lo provocan o se prestasen a ello, pero es casi imposible admitir que los causantes del maltrato sean los propios padres. Pero los abusos a los niños se producen en cualquier sitio: en el propio domicilio, en los parques, en un coche, en el colegio y también en centros de protección. Se trata, como ya han alertado quienes han estudiado sobre los abusos sexuales entre los niños, de un problema de primer orden en España.
Es necesario que todos pongamos el empeño para prevenir estas situaciones y erradicarlas, de manera que podamos ayudar a que la infancia viva feliz, no pierdan su inocencia y que sean cada vez menos los niños que sufran la huella de la violencia. Por eso, el 4 de junio, Día Internacional de los Niños Víctimas Inocentes de la Agresión, no es un día para celebrar nada, sino para recordar e insistir en la permanente necesidad de cuidar a la infancia, en trasladar a la sociedad cómo no se debe tratar a un niño, ni a un adolescente, y sensibilizar al ciudadano de cómo se siente un menor que sufre la violencia. Hoy denunciamos el maltrato, secuestro y agresiones sexuales que sufren los menores.
Por eso, en esta jornada, estoy convencida de que la normativa actual para prevenir el maltrato, las agresiones y la crueldad para los menores es insuficiente y deficitaria y me uno a las voces que empiezan a pedir una Ley Integral frente a la violencia contra los menores, una ley global que luche contra la violencia que sufren los niños. Una ley que debería incidir en cuatro ejes básicos: la prevención del problema, la protección de estos niños, la recuperación de las víctimas y la sanción a los agresores. Y una ley que incida en la importancia de las medidas educativas. La educación en valores es un principio básico para crear semillas de futuro que deriven en una mejor convivencia y en un Estado de Bienestar pleno.
Además, y tal y como se ha realizado la Ley Integral contra la violencia de género, se debería replantear el tratamiento penal y la respuesta de los delitos contra los menores, endureciendo las penas y castigando con mayor firmeza a quienes son capaces de maltratar o someter a la infancia.
Los niños tienen derecho a vivir con dignidad, a que se les trate con respeto y tienen el derecho a ser escuchados. Los derechos de los niños son un asunto ético que rasga nuestros corazones y conmueve la conciencia de nuestra sociedad. Pero sobre todo, los problemas de los niños son políticos y por eso, el objetivo de las instituciones tiene que ser el de no dejar impune esta violencia contra los menores, curar sus heridas y lograr el bienestar de estos niños y adolescentes como responsabilidad prioritaria.
Porque como dijo, John Fitzgerald Kennedy, «los niños son el recurso más importante del mundo y la mejor esperanza para el futuro».
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Más actualidad
más videos [+]
Más actualidad
Vocento
SarenetRSS