El Polideportivo Municipal Artaleku acogió ayer un nuevo sorteo de vivienda pública, esta vez para las VPO del paseo de Andrearriaga en el barrio de Ventas. En total, fueron veintidós las personas afortunadas que salieron de la pista polivalente de Artaleku con una vivienda adjudicada.
El sorteo de las VPO comenzó poco después de las doce y media del mediodía. Un cuarto de hora antes, cientos de iruneses aguardaban, pacientemente a que las puertas de Artaleku se abrieran para iniciar la lotería de viviendas protegidas. Algunos se mostraban esperanzados. Otros, quizá más realistas, decían que era «casi imposible» que les tocara una vivienda. «No me va a tocar, estoy convencida», decía Leire mientras esperaba sentada frente al polideportivo municipal.
Ya en el interior de las instalaciones deportivas y después de que el gerente Irunvi, Juanjo Jaunarena, explicara a los presentes el proceso que se iba a llevar a cabo para dar a conocer a los adjudicatarios de las viviendas, se dio a conocer al primer ganador de una vivienda protegida. La VPO fue adjudicada, sin realizar un sorteo previo, a una persona discapacitada del tipo A (silla de ruedas).
Los veintiún agraciados restantes que ayer se hicieron con una VPO fueron designados por medio de un sorteo. Una a una, fueron saliendo de un bombo las bolas que llenaron de felicidad a algunos y de tristeza a otros.
Los primeros gritos de alegría que se escucharon en la sala polivalente de Artaleku fueron los de Elisabeth Fernández, una joven que se presentaba por primera vez al sorteo de VPO. Poco después una pareja chillaba exultante en la grada de enfrente, acababan de resultar ganadores de una vivienda protegida y no podían ocultar su emoción. Así se fueron dando a conocer a los nuevos adjudicatarios de Andrearriaga.
Algunos, desilusionados abandonaron el recinto incluso antes de que concluyera el sorteo. Otros, se quedaron esperando un milagro. «¿Están ya las listas?», preguntaban dos señoras que habían descendido hasta la pista polivalente de Artaleku. «Queremos ver todos los números para comprobarlos».
Características
Las veintidós VPO que ayer sorteó la Sociedad de Vivienda Pública de Irun, Irunvi, pertenecen a la promoción de Andrearriaga, en el barrio de Ventas. La lotería sirvió para decidir quiénes iban a ser los adjudicatarios de estas VPO, sin especificar de qué vivienda se trata en concreto. Este dato se sabrá tras un segundo sorteo, que se realizará más adelante.
Las veintidós Viviendas de Protección Oficial, se sortearon con sus correspondientes garajes y trasteros. El régimen de cesión de los pisos es de derecho en superficie por 75 años.
En el sorteo de ayer, participaron un total de 1.707 solicitantes que se distribuyeron en cuatro grupos: discapacitados con movilidad reducida permanente (16), familias numerosas -cinco o más componentes- (23), unidades convivenciales de tres o más componentes (113), unidades convivenciales de dos componentes (379) y unidades convivenciales de un componente (1.156). La distribución de las 22 viviendas fue la siguiente: una para el cupo de minusválidos, una para familias numerosas, siete para unidades convivenciales de tres o más componentes, siete para unidades convivenciales de dos y seis para personas solas.
El suyo fue el primer grito de euforia que se ayer oyó en el Polideportivo Municipal de Artaleku. Elisabeth Fernández acababa de oír el número que le hacía ganadora de una vivienda protegida y no pudo contener la emoción. «Estoy en una nube», reconocía esta joven irunesa. «Es que no me lo creo, de verdad que no me lo creo. Le he llamado a mi novio para darle la noticia y se pensaba que estaba bromeando, se ha tenido que poner mi madre al teléfono para que viera que era verdad lo que le estaba diciendo».
Ésta era la primera vez que Elisabeth optaba a una vivienda protegida. «Por eso estoy más sorprendida todavía», decía. «Me inscribí hace no mucho y hoy he venido con algo de esperanza de que me tocase, pero las posibilidades son casi remotas. Estoy que no me lo creo». Elisabeth explicaba que «con el precio que tiene la vivienda hoy en día, no puedes comprarte una casa. Los precios están disparatados y por eso, me inscribí. Ahora me puedo ir con mi novio a vivir a una casa».