OÑATI. DV. El cine y la música se abrazan hoy en Santa Ana en la última cita de las Jornadas Musicales, en la que The Silent Band pondrá el sonido a tres cortos de cine fantástico de principios del siglo XX y a la película muda La Revoltosa, basada en la famosa zarzuela de Ruperto Chapí.
El viejo cine mudo tiene una magia especial. La música clásica, también, así que el inusual recital ha despertado bastante expectación al aunar ambos mundos, en una sesión que también combinará dos géneros aparentemente tan dispares como el cine fantástico y la zarzuela.
Toda esta mezcla es posible gracias a The Silent Band, el peculiar grupo de cámara que creó el pianista Javier Pérez de Azpeitia en el año 1999 y que desde entonces se ha especializado en el acompañamiento musical en directo de películas mudas con notable éxito de crítica y de público.
Ha participado en importantes proyectos de restauración de películas antiguas y actuado en importantes festivales como La primavera cinematográfica de Lorca, el Festival Internacional de Cine de Toronto o el Cinema Ritrovato de Bolonia entre otros.
Dos partes
La propuesta para esta tarde se articulará en dos partes diferenciadas. En la primera, proyectarán cortos de cine fantástico realizados por un pionero del cine español, Segundo de Chomón: Viaje a la luna, L'Ecrin du Rajah y El hotel eléctrico. Sobre esas proyecciones, The Silent Band interpretará obras de los músicos contemporáneos Aurelio Edler, Omar García Mier y Xavier Mariño.
En la segunda parte cambiarán de sonoridades y de género cinematográfico.
En la pantalla se proyectará la versión muda de La revoltosa que filmó en 1925 Florián Rey, mientras podrán escucharse fragmentos de la zarzuela de Chapí, interpretados en directo por la soprano María Mendizábal y el barítono Alfredo García, junto a The Silent Band, bajo la dirección de Javier Pérez de Azpeitia.
La Revoltosa, es uno de los títulos del género lírico que forman parte de la historia del cine mudo español, a cuyos protagonistas, Felipe y Mari Pepa, prestarán su voz pesos fuerte de la lírica . Realizada en 1924, y restaurada por Luciano Berriatua es una verdadera joya, dentro del género chico.
Se trata de «una oportunidad única de ver géneros cinematográficos muy distintos en el cine. Las recomendaría tanto a los que les gusta el séptimo arte, como a los que les gusta la música, porque escucharla en directo siempre tiene algo especial. Nos pareció una idea interesante nueva y distinta», sostienen desde la organización, la cual valora de manera muy positiva la acogida que ha tenido la 30 edición de las Jornadas Musicales que hoy se clausura.