DV. Koldo Saratxaga, asesor de las cooperativas Ampo e Irizar, rechaza tajantemente que él sea el artífice de la ruptura unilateral de ambas con el Grupo Mondragón (antes MCC). No es la única cuestión que desmiente. El ex máximo responsable del fabricante de autobuses tacha de «absolutamente falso» que detrás de su salida se encuentre la falta de solidaridad.
En declaraciones a DV y frente a la teoría generalizada de que ha sido el cerebro de esa operación y está detrás de la ruptura, Saratxaga asegura que «no es así». «Para mí -prosigue- hubiera sido mucho más fácil haberlo hecho durante los 14 años que estuve en Irizar. Decir que yo he dirigido esto es un insulto para las 1.150 personas socias de Ampo e Irizar, que son quienes han tomado la decisión».
A su juicio, la decisión que han tomado los trabajadores de ambas cooperativas «es buena, es innovadora, de futuro y estoy absolutamente de acuerdo con ella». «Desde un principio -puntualiza-, siempre he pensado que desde que me llevaron a Irizar lo hicieron más para cerrar la compañía que para sacarla adelante». «Jamás he tenido ninguna ayuda de ningún tipo de la cúpula de Mondragón -explica-, ningún reconocimiento, ninguna admiración, ni ningún interés a pesar de que desde 1993 Irizar ya estaba a la cabeza de MCC en resultados».
Igualmente, Saratxaga niega que la salida de Ampo e Irizar de Mondragón tenga su origen en un sentimiento de rencor por su parte hacia la Corporación por no haber extendido su modelo de gestión a las demás cooperativas. Tras señalar que no parece que la Corporación facilitase que Ampo e Irizar pudieran desarrollarse como querían «cuando estamos a velocidades diferentes», Saraxtaga sostiene que «ha habido un interés fundamental en que no salga Ampo, pero no tanto en que no salga Irizar».
También niega que el Grupo Mondragón esté en crisis. «No, no creo que esté en crisis -manifiesta-. Pero siempre digo, hablando en general, que con métodos, culturas y herramientas del pasado no se construye el futuro». Y sugiere que «sería bueno que el Grupo se renovara con personas más jóvenes y del exterior».
«Los socios de Irizar y Ampo no van a recibir más -aclara tras negar que la salida de ambas cooperativas se deba a motivos económicos y a su rechazo al modelo de solidaridad del Grupo-. Irizar habrá recibido de Mondragón poco más de dos millones de euros por la crisis que vivió hasta 1991. Por contra, en los últimos 12 o 13 años ha aportado a la Corporación unos 30 millones a fondo perdido. Además, Irizar ha pagado en todo momento los salarios de todos los trabajadores de sus plantas exteriores cuando han tenido que estar paradas durante meses por distintos motivos. Esas situaciones han supuesto del orden de 12 millones en salarios. Y ha dedicado el 0,7% de sus beneficios para la sociedad. Irizar está a la cabeza del ránking de generosidad y Ampo igual».
Por último, afirma que no tiene conocimiento de que vaya a haber más abandonos de empresas de Mondragón, ni de que alguna otra se lo esté planteando.