DV. El parlamentario del PNV José Antonio Rubalkaba reivindicó ayer que su partido «no tiene casos de corrupción en veintiocho años de gobiernos» en Euskadi, como argumento central para justificar su apoyo a la apertura de una comisión de investigación sobre el Guggenheim. «No tenemos nada que esconder», aseguró Rubalkaba en el pleno del Parlamento Vasco, al inicio de su discurso. Pero su intervención no se quedó ahí, y recordó al Partido Popular, proponente del esclarecimiento del desfalco en el museo, sus escándalos en Baleares. Fue el único momento de agitación del debate; «un intento por despistar», le replicó Carmelo Barrio (PP).
A su juicio, lo fundamental fue que el Parlamento Vasco aprobó por unanimidad una propuesta de su partido para crear una comisión de investigación sobre el robo en el Guggenheim y sus presuntas «irregularidades financieras, ausencias de control administrativo y anomalías detectadas» en las dos sociedades públicas del museo: Tenedora, encargada de la compra de obras de arte; e Inmobiliaria, titular del solar y el edificio. De ambas, el ya ex director de Finanzas Roberto Cearsolo se apropió de medió millón de euros entre 1998 y 2005, de los que ya ha devuelto la mitad.
Hasta ahí, los partidos de la oposición (PSE, PP, EHAK y Aralar) y del Gobierno tripartito (PNV-EA-EB) siguieron el guión previsto. Con mayor o menor intensidad en la búsqueda de responsabilidades administrativas y políticas, todos respaldaron al esclarecimiento de los hechos a través de una comisión especial. Será la quinta que promueve la Cámara desde su creación.
«Para distraer»
A partir de ahora, los partidos acordarán el calendario de trabajo y el presidente de la comisión y designarán a sus representantes en ella. Este foro, que tiene poder para pedir documentos y comparecencias, señalará eventuales responsables si los hubiera y planteará medidas de «prevención» para reforzar el control en el museo. Si no hay consenso, sus integrantes votarán las discrepancias.
Rubalkaba cambió el tono del debate cuando justificó el sí del PNV a la investigación de las dos sociedades señaladas, financiadas por el Gobierno Vasco y la Diputación de Vizcaya. Defendió la necesidad de «transparencia», como el resto de grupos, pero tiró de hemeroteca en un intento porafearal PP y sacar a relucir sus «contradicciones». Le acusó de rechazar el proyecto del Guggenheim en sus inicios, allá por 1992, y de negarse a comisiones similares en el Ayuntamiento de Vitoria en el mandato de Alfonso Alonso sobre supuestas «irregularidades urbanísticas». «Con la misma contundencia que piden investigar el Guggenheim, pongan en su ponencia política que la ética debe estar en todas las instituciones, en el País Vasco y en Baleares», destacó el parlamentario, quien llamó «fariseos» a los populares por «esconder la suciedad debajo del felpudo».
Barrio encajó la acusación con media sonrisa. «A usted le saca su partido para distraer», dijo de Rubalkaba, ayer portavoz del PNV con el Guggenheim -su compañera de grupo Leire Corrales asume el papel en la comisión de Cultura-. El parlamentario del PP le devolvió las críticas al recordar de una tacada al partido jeltzale los últimos escándalos en los que se ha visto involucrado. «Yo no he venido aquí a hablar de Balenciaga ni de las haciendas de Vizcaya y de Irun. Lo que queremos es limpiar el Guggenheim».