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RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

San Sebastián

SAN SEBASTIÁN
Los viveros de Ulía se transformarán a finales de 2009 en 30 viviendas y un gran parque
La zona residencial irá pegada al paseo de Ulía y el área pública ocupará el 77% de la parcela, según recoge el plan especial de ordenación. Los antiguos depósitos de agua acogerán un museo sobre biodiversidad

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Los viveros municipales de Ulía comenzarán transformarse a finales del año que viene. El Ayuntamiento ha aprobado de forma inicial el plan especial de ordenación de esta parcela que acogerá 30 viviendas, un gran parque público, y un museo sobre el agua y la biodiversidad que se alojará en los antiguos depósitos subterráneos de Buskando y Soroborda.
El alcalde, Odón Elorza, explicó ayer los detalles del documento urbanístico y salió al paso de las críticas sobre la construcción de viviendas privadas en una parcela municipal. Los viveros están hoy emplazados en Cuatro Vientos (Lau Haizeta, Altza) y la actividad laboral en estos terrenos de Ulía es casi inexistente.La finca tiene una superficie total de 14.450 m2. El Plan General de 1995, aún vigente, ya preveía la transformación de esta parcela y la construcción de viviendas. Lo que paradójicamente no recoge es la existencia de unos antiguos depósitos de agua subterráneos, que afloraron gracias a las indicaciones que realizaron los vecinos de la zona.
El Ayuntamiento encargó a la Sociedad de Ciencias Aranzadi un estudio que confirmó el «excepcional» valor de estas construcciones y propuso su conservación y puesta en valor, lo que ya se incluye en el nuevo Plan General.La superficie en planta de los depósitos es de 3.500 m2y, con una altura de 6-7 metros, disponen de una capacidad de almacenamiento de agua de 13.100 m3. Su construcción data de 1871-72, en el caso de Soroborda, y del periodo 1894-1900, en el de Buskando.
Durante décadas fueron utilizados para satisfacer las crecientes demandas de agua de la población, sobre todo en verano por la llegada de turistas. Aranzadi explica en su informe que ambos depósitos, en «excelente» estado de conservación, representan «uno de los valores arquitectónicos más destacados» de la ciudad y son «interesantes ejemplos de la arquitectura pública de finales del siglo XIX».
El informe concluye que son «un elemento patrimonial a conservar y un testimonio excepcional de la cultura del agua y la sostenibilidad de los recursos naturales» de Donostia. Aboga por su «restauración arquitectónica» y su «rehabilitación» para «otros posibles nuevos usos» de la ciudad. Igualmente señala que sería «contraproducente» la ejecución de «ningún tipo de construcción de cierta envergadura» sobre los depósitos, dado que podría conllevar la «ruina» de los mismos.
Elorza explicó que el plan especial de ordenación conjuga la preservación de estos depósitos con la construcción de 30 viviendas y la apertura de la parcela para su disfrute público. Ante las protestas vecinales por la construcción de viviendas -que han sido apoyadas por EA-, el alcalde señaló que el espacio destinado a uso residencial -3.200 m2- supone sólo el 23% del conjunto de la parcela. «El resto será de uso público, que nadie pretenda engañar», apuntó.
El plan recoge tres bloques residenciales de planta baja más dos alturas que se edificarán en una franja de 30 metros de anchura junto al paseo de Ulía. Serán viviendas de arquitectura bioclimática «sin impactos especiales», según dijo el alcalde. Cada una de las 30 viviendas previstas dispondrá de dos plazas de garaje.
Elorza señaló que las plusvalías que obtenga el Ayuntamiento con esta operación irán a engrosar «la bolsa para la construcción de vivienda protegida de alquiler en distintas zonas de la ciudad».La mayor parte de la parcela se destinará a habilitar un parque público, que tendrá su entrada principal desde la avenida Alcalde José Elósegui. Este camino ascendente desde Ategorrieta tendrá a su derecha las nuevas viviendas y a su izquierda la zona verde. En la parte superior se configurará un espacio de disfrute público con juegos infantiles, un estanque que conducirá el agua en cascada hasta la parte inferior de la finca, y una moderna construcción en superficie, ubicada entre los dos depósitos de agua subterráneos, que será la entrada al futuro museo.
Elorza indicó que, de momento, sólo se cuenta con un estudio de lo que podría ser este espacio didactico-cultural pero habría que realizar un proyecto. El alcalde pospuso a la siguiente legislatura la materialización de esta idea, ante las fuertes inversiones en materia cultural previstas para estos tres próximos años -museo San Telmo, Tabacalera, casa de cultura de Aiete y la de Intxaurrondo-.
La tramitación del plan especial por el Pleno impedirá que se pueda empezar la ejecución antes de finales del año que viene. Serán las viviendas y el parque lo primero en construir, tras la demolición de las actuales construcciones de los viveros. Cuando se disponga de proyecto para el museo y de presupuesto -podría ascender a 10 millones de euros- se culminará el proyecto.
Habrá que renovar la cubierta de los depósitos para aguantar los juegos infantiles y la plaza verde prevista en superficie. El nuevo edificio de entrada incluirá ascensores para una accesibilidad en condiciones a la zona expositiva, donde se mostrará el ciclo del agua y «la biodiversidad de Euskal Herria», un nuevo elemento que añadir a los activos donostiarras para la capitalidad cultural europea de 2016.
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