La presidenta del PP vasco, María San Gil, sale de la sede de su partido en San Sebastián al término de la reunión que mantuvo con los presidentes provinciales de su formación. EFE/Gorka Estrada.
Los máximos dirigentes del PP de Euskadi se han comprometido hoy a afrontar con orden y tranquilidad el relevo de María San Gil en la Presidencia del partido que vive la situación más delicada de los últimos años.
San Gil se ha reunido esta mañana en la sede del PP de San Sebastián con los tres presidentes provinciales del País Vasco y con el secretario general para comunicarles su decisión de no optar a la reelección en el congreso del próximo mes de julio, decisión que le trasladó ayer al presidente de su partido, Mariano Rajoy.
La todavía presidenta de los "populares" vascos ha transmitido a los dirigentes de su partido su disposición a "colaborar hasta el final con el objetivo de conducir de la mejor manera posible la situación en que se encuentra ahora" esta formación en Euskadi, y ellos le han pedido que "acompañe al partido hasta la celebración del congreso vasco" y se han comprometido a llevar a cabo "una transición ordenada y tranquila".
Diferencias
Todos ellos han expresado también su compromiso a "buscar los consensos necesarios" para que el próximo congreso regional "contribuya al fortalecimiento" de esta formación "y de los dirigentes que asuman" el liderazgo, tras la renuncia de San Gil.
Las diferencias en el seno del PP vasco en torno a la decisión de la actual presidenta se han vuelto a poner hoy de manifiesto entre los responsables del partido.
El presidente del PP de Álava y portavoz adjunto en el Congreso, Alfonso Alonso, ha opinado que "no había ningún motivo" para que San Gil abandonara la Presidencia del partido en el País Vasco porque comparte "las mismas convicciones y el mismo proyecto" que el resto de líderes de esta formación.
"No había ningún motivo para que María no siguiera siendo nuestra presidenta y nos siguiera liderando, como hubiéramos deseado" pero, su salida del partido corresponde a "una decisión personal que ella ha meditado mucho y me resulta muy complicado enjuiciarla", ha añadido.
El apoyo de Otaola
Por su parte, la portavoz del PP en las Juntas Generales de Guipúzcoa, Regina Otaola, ha afirmado que la presidenta de la formación en Euskadi resulta "molesta" a la actual dirección nacional del partido y que se están produciendo maniobras para que "se vaya".
Otaola ha explicado, en declaraciones a Efe, que San Gil permanecerá en su puesto hasta el congreso regional del mes de julio pero que no se volverá a presentar porque "realmente ha habido un giro" en el PP.
De cara al futuro, el secretario general del PP del País Vasco, Carmelo Barrio, ha considerado que el congreso regional que este partido celebrará el próximo mes de julio servirá para "fortalecer" a esta formación.
Barrio ha eludido explicar los motivos por los que San Gil no desveló su decisión a los miembros de la Junta Directiva Regional reunidos el pasado lunes en San Sebastián, quienes aprobaron adelantar el congreso con 28 votos a favor y 32 abstenciones.
Ahora, «más débil»
A la decisión de San Gil se han referido otros líderes "populares", como el diputado Gustavo de Arístegui, quien ha asegurado que su partido, tras la renuncia, se encuentra "más débil".
A su juicio, si el PP "tiene los problemas que tiene", es que "la decisiones no son las correctas" y dejan al descubierto "una equivocación en la forma y en el fondo" de los mensajes que el Partido Popular está ofreciendo últimamente.
El presidente del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, ha mostrado su "tristeza personal y política" por la renuncia de su "amiga" San Gil al frente del PP vasco, a la que ha dicho que "siempre tendrá las puertas abiertas del partido".