El presidente de Gureak, Iñaki Alkorta, criticó públicamente ayer a Osakidetza por haber sustituido el servicio de lavandería del Hospital Donostia que prestaba desde 1990 la empresa Goiar, dependiente de la entidad, por una sociedad catalana que ha ganado el contrato de adjudicación. Esta decisión supone que puedan quedarse en el paro 33 de los 109 trabajadores, 91 de ellos con discapacidad, que dependen de su puesto laboral en la lavandería de Gureak. Alkorta ha solicitado a Osakidetza que mantenga el servicio de lavandería o que al menos integre a los 33 operarios de Gureak para que no se queden en paro y sin posibilidades laborables futuras.
Gureak ha recibido un a bofetada moral. Después de 30 años trabajando por la integración social y laboral de las personas con diversos tipos de discapacidad, Osakidetza proyecta sustituir la lavandería gestionada desde 1990 por la entidad social por otra de propiedad privada contratada tras un concurso. Gureak teme que la empresa contratada se haga cargo también de la ropa de los hospitales del Bidasoa y Mendaro.
Alkorta se mostró ayer enfadado y decepcionado ante los medios informativos. «Estamos atravesando un mal momento porque un cliente institucional, Osakidetza, decide prescindir de nuestros servicios». Recordó cómo el Parlamento Vasco recomendó en junio de 2006 a las entidades oficiales que recuperasen los servicios subcontratados de lavandería, «teniendo en cuenta los servicios prestados por empresas de carácter social», como es Gureak. Alkorta recalcó que «vamos a trabajar por mantener los 101 empleos que genera la lavandería Goiar y que esta decisión reduzca el impacto en nuestra gestión. Si finalmente se concreta esa subcontratación con la empresa privada de Cataluña, será necesario ampliar la plantilla de la lavandería del Hospital Donostia y pediremos que se cubra con los 33 discapacitados que se quedarían en paro en Gureak y que ya conocen el proceso de lavado de la ropa hospitalaria».
Gureak, como entidad de integración social de las personas con discapacidad intelectual y física, se va a dirigir a Osakidetza para que reconsidere su decisión, o para que integre en su plantilla a los 33 empleados de Goiar que se quedarán en el paro y al Parlamento Vasco para que indique a Osakidetza la labor social de Gureak, que da trabajo a 3.800 discapacitados.
Alkorta no cree que Osakidetza vaya a volverse atrás de su decisión de sacar al mercado laboral el servicio de lavandería «pero sí que el Parlamento Vasco deberá hacer valer el acuerdo. Esta es una decisión institucional». Gureak no va a plantear una guerra laboral. «Nuestra posición es la del entendimiento». Las principales instalaciones y número de empleados de la lavandería Goiar se encuentran en Oiar-tzun, más dos complementarias en Donostia y Zumarraga. El director de Gureak lamentó además el daño que esta decisión supone para una parte de la economía local que supone un 15% de los ingresos de la lavandería. El presupuesto de Osakidetza para los próximos ocho años de contrato de lavandería alcanza casi los 9,2 millones.
Buscar una solución
Gureak como empresa está dispuesta a mantener con Osakidetza las conversaciones necesarias para solucionar el futuro laboral y mantener integrada a la tercera parte de los empleados de la lavandería cuyos puestos de trabajo corren peligro. Pero la entidad no descarta que los propios operarios y representantes sindicales realicen algún tipo de protesta ante Osakidetza para defender sus puestos de trabajo. «Espero, sin embargo, que una vez dada a conocer públicamente esta situación, se detenga esa contratación o se resuelva el problema de quienes vayan a quedarse en el paro». n