Varios agentes inspeccionan los restos de la furgoneta. /AP

Destrozos en uno de los comercios situados junto al Club Marítimo de Las Arenas. /EFE

Aspecto que presenta la fachada del Club Marítimo de Las Arenas. /EFE

El alcalde de Getxo, Imanol Landa (izq.), ha acudido al lugar del siniestro. /EFE

Agentes de la Ertzaintza inspeccionan los restos de la bomba. /EFE

Detalle de una de las ventanas de la fachada del Club Marítimo de Las Arenas. /EFE
Getxo, objetivo habitual
Este atentado es el segundo que se registra en Getxo desde que ETA rompiera el alto el fuego, después del cometido el pasado 11 de noviembre contra los juzgados de la localidad, donde puso una bomba y escondió un segundo artefacto en una papelera, que no estalló por un fallo. No obstante, un artificiero resultó herido días más tarde cuando analizaba la bomba.
Además, el barrio de Las Arenas, en el que residen numerosos empresarios, políticos y profesionales liberales, es un objetivo habitual de las bombas de ETA, que desde el año 2000 ha colocado siete en esta zona, aunque una de ellas fue desactivada antes de que estallara.
Así, cometió atentados similares al de hoy el 25 de junio de 2000; el 24 de julio de 2000; el 22 de enero de 2001, aunque en esta ocasión el artefacto fue desactivado; el 22 de abril de 2002 y el 18 de enero de 2005. Además, el 23 de junio de 2003 una bomba estalló en los lavabos del hotel Tamarises, ubicado en el paseo marítimo.
También en este mismo barrio, ETA asesinó en noviembre de 2001 al magistrado José María Lidón Corbi cuando salía del garaje de su casa y en 1996 secuestró al empresario Cosme Delclaux.
La detonación fue anunciada en una llamada realizada cincuenta minutos antes a la asociación de ayuda en carretera de Vizcaya
La banda terrorista coloca el explosivo en un Citroen Berlingo, el mismo vehículo que el utilizado en el atentado de Legutiano
La bomba causa importantes daños en el Club Marítimo El Abra, en las viviendas de la zona y provoca un corte en el alumbrado público
Horas después de que el Kursaal de San Sebastián acogiese un
homenaje a todas las víctimas del terrorismo, con un recuerdo especial para el agente
Juan Manuel Piñuel, asesinado el pasado miércoles, ETA ha decidido volver a actuar. La banda terrorista ha hecho explotar una furgoneta bomba en Getxo, sin que se haya producido ningún herido, aunque ha provocado importantes daños materiales en la zona del paseo marítimo de la localidad vizcaína.
La bomba contenía 60 kilos de explosivo y estaba colocada en un Citroen Berlingo, el mismo vehículo que el utilizado en el atentado del pasado día 14 contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Legutiano. La explosión se ha producido a las 00.50 horas de la madrugada en el paseo marítimo de Getxo, en el barrio de Las Arenas, y la detonación se ha podido oír a varios kilómetros de distancia, en los municipios situados a ambas orillas de la desembocadura de la ría del Nervión.
La explosión fue anunciada mediante una llamada en nombre de ETA, realizada a las 23.55 horas a la asociación de ayuda en carretera de Vizcaya (DYA), en la que se comunicaba que en el plazo de una hora estallaría una furgoneta bomba en el paseo marítimo de Getxo. La Ertzaintza ha explicado que el artefacto estaba dirigido contra el edificio para "causar los mayores daños posibles". "Era una bomba direccionada" de confección similar a un artefacto que apareció abandonado hace unos meses en esta ciudad, según ha explicado el consejero de Interior del Gobierno Vasco, Javier Balza.
Los principales daños se han registrado en las zonas orientadas hacia el mar de la planta baja y el tercer piso, mientras que en locales situados hacia la avenida Zugazarte los desperfectos han sido menores gracias a la gran viga central de hormigón, que ha parado la onda expansiva. El estallido de la bomba ha provocado un corte en el alumbrado público y ha abierto además un profundo socavón junto a la sociedad deportiva, que había sido reformada recientemente y donde la bomba ha roto cristales y tabiques.
Rubalcaba lo atribuye a la debilidad de ETA
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado que es la debilidad de ETA la que le obliga a poner bombas y a cometer asesinatos con el objetivo de reforzar su unidad y elevar la moral de su gente, aunque ha insistido en que el Estado "trabaja sin pausa" y con una "buena coordinación" para tener resultados "pronto" de los distintos frentes de investigación abiertos en este momento".
Rubalcaba, quien ha presidido en la capital aragonesa la Comisión de Coordinación de Seguridad Aragón para estudiar el plan de seguridad de la Exposición Internacional, ha afirmado que el de hoy es un atentado que responde a lo que ya se dijo, que "ETA se preparó después del alto el fuego para un periodo largo de violencia". "Cuando la banda terrorista tiene dificultades internas y su entramado se resquebraja", entonces " aplica la violencia como una forma de unir fuerzas" para "garantizar esa unidad y elevar la moral de su gente", ha resaltado.
Así, el ministro ha resaltado que lo importante es que los partidos políticos estén juntos para luchar contra ETA y contra el terrorismo. "Juntos somos más fuertes y esa es mi máxima", ha afirmado, al tiempo que ha señalado que trabajará para que eso sea así y no dirá nada que alguien pueda interpretar mal y pueda quebrarse un trabajo que ahora está siendo unitario.
Graves deterioros
El estallido de la bomba ha causado importantes daños en el Club Marítimo El Abra, donde se ha abierto un cráter en el suelo de dos metros de diámetro y 30 centímetros de profundidad además de romper cristales y tabiques, y en las viviendas de la zona, donde la onda expansiva ha roto cristales también de edificios situados en calles perpendiculares al paseo marítimo. Asimismo, ha provocado un corte en el alumbrado público.
Pese a la fuerte explosión, no ha habido ningún herido gracias a que la zona había sido acordonada y desalojada por la Ertzaintza en cuanto localizó una furgoneta sospechosa cerca del Club Marítimo El Abra, el local en el que el Círculo de Empresarios Vascos celebra periódicamente almuerzos con dirigentes políticos, el último de ellos esta pasada semana con el secretario general del PSE-EE, Patxi López.
Un trabajador del club marítimo, que vigilaba los barcos atracados en el muelle, ha sido testigo de cómo varios encapuchados abandonaban una furgoneta junto al club, en medio del paseo peatonal de Zugazarte. El empleado del club avisó al responsable de seguridad del marítimo y éste llamó a la Ertzaintza, que ya tenían conocimiento de ello por la llamada de ETA a la DYA.