SAN SEBASTIÁN. El Parlamento Vasco aprobó ayer una iniciativa en la que acusa al Gobierno central de «amparar sin excepción» y de forma «sistemática» a las fuerzas policiales ante las denuncias de torturas o malos tratos de detenidos, y le pide que cese en la concesión de indultos a agentes condenados por ello.
La proposición, presentada por Aralar, se debatió pese a que desde el PSE-EE, su portavoz, José Antonio Pastor, pidió a esta formación que pospusiese su discusión para no empañar la imagen de unidad que han dado los partidos tras el asesinato del guardia civil Juan Manuel Piñuel.
Finalmente se debatió y salió aprobada, con los votos a favor del tripartito PNV-EA-EB, de Aralar y de EHAK, y en contra del PP y de los socialistas vascos. En la resolución, el Parlamento Vasco «reprueba la postura que el Gobierno español adopta sistemáticamente ante las denuncias de torturas o malos tratos, amparando sin excepción a las fuerzas policiales».
Asimismo, la iniciativa critica «especialmente el total amparo» ofrecido por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a los ocho guardias civiles ante las denuncias de torturas de los presuntos miembros de ETA Igor Portu y Mattin Sarasola.
Además, hace un llamamiento para que el Gobierno central adopte las medidas «necesarias para garantizar los derechos humanos», como la derogación de los artículos legales que permiten la incomunicación de los detenidos o la grabación en vídeo de su estancia en dependencias policiales.
Concesión de indultos
Por último, la Cámara vasca abogó por que cuando se produzca una denuncia de tortura el Gobierno central realice una investigación interna y dé una «respuesta acorde a un Estado de Derecho garantista».
También salió adelante una enmienda de adición del tripartito, apoyada por Aralar y EHAK, en la que se exige al Gobierno central que cese la práctica de la «concesión sistemática de indultos» a las personas condenadas por delitos de torturas.
Durante el debate, PSE-EE y PP criticaron que Aralar no aceptase llevar la iniciativa a otro pleno, mientras el tripartito y EHAK respaldaron la decisión de la formación abertzale de mantenerlo en la sesión de ayer.
Tras defender que «la tortura no cabe en la Constitución», el portavoz socialista, José Antonio Pastor, dudó de si el acto del jueves (de homenaje en el Parlamento Vasco a Piñuel) o el de ayer (de repulsa unitaria de todos los partidos, excepto EHAK contra el atentado) «se hace con sinceridad y convencimiento o es una pose escénica para no tener males mayores». En la misma línea, Carlos Urquijo (PP) advirtió de que «no se puede estar un día en un acto de homenaje al guardia civil asesinado y al siguiente venir aquí a arrojar la sombra de la duda y cuestionando el honor de la Guardia Civil».
Gema González de Txabarri (PNV) defendió que «el Estado de Derecho debe seguir funcionando» y denunció que «en España hay impunidad en los casos de malos tratos, y no sólo en los referidos a delitos de terrorismo». EFE