Madrid/Toledo. La desaceleración económica que vive el país hará que, en contra de los pronósticos de muchos analistas e instituciones, los precios de la vivienda caigan de forma generalizada. Así al menos lo cree Caixa Catalunya, la primera entidad financiera que, sin ambages, apuesta por un retroceso en el mercado de pisos de nueva construcción. Ese recorte, que de media será del 2,2% interanual, superará el 5% en algunas comunidades. En el País Vasco será también del 2,2%. Por su parte, la Junta de Castilla-La Mancha anunció ayer que subvencionará a aquellas empresas que incorporen a sus plantillas a los parados provenientes de la construcción.
En un trabajo, nada halagüeño por cierto, sobre el consumo en 2008, Caixa Catalunya asegura que el metro cuadrado de los pisos de nueva construcción caerá en toda España, lo que impactará de lleno en la riqueza financiera de las familias. Los hogares tienen en su vivienda en propiedad gran parte de sus ahorros y ven en ese capital su colchón a futuro desde el que abordar su política de gastos. Pues bien, según el informe, ese calcetín va a mermar de forma considerable este año.
El salto es notable, pues en 2007 el precio de esa misma categoría de casas aumentó de media un 6,2%. Y, de llegar en la medida que pronostica Caixa Catalunya, además, multiplicaría los actuales problemas puesto que los vendedores aún venderían menos, los compradores esperarían a que llegaran más rebajas y los promotores no levantarían un solo ladrillo más hasta no haber vendido su ya hoy enorme stock. En base al informe, el mayor descenso de los precios lo sufrirá Madrid, con un 6,6%, seguido de la Comunidad Valenciana (5,6%), Galicia (3,4%), Aragón (3,2%), Cantabria (3,1%) y La Rioja, con un 2,5%. En el resto del país, el desplome será inferior a la media (2,2%). Así, en Castilla y León llegará al 2%; en Baleares, al 1,9%; en Castilla-La Mancha y Asturias, al 1,8%, y en Canarias, al 1,5%. Murcia (0,4%), Extremadura (1%) y Cataluña, Andalucía y Navarra -todas con un 1,2%- serán las zonas menos afectadas.
26 millones en ayudas
El Gobierno de Castilla-La Mancha explicó ayer que va a subvencionar a empresas ajenas a la construcción que contraten a obreros que se han quedado en el paro como consecuencia de la crisis inmobiliaria. Para ello, la Consejería de Trabajo invertirá en los dos próximos años 26 millones de euros en un Plan de Medidas Extraordinarias que pasan por asesoramiento personal a los parados, incentivos a las empresas que contraten indefinidamente a desempleados mayores de 45 años y, sobre todo, formación para los parados.
El plan de choque, que fue presentado ayer por la consejera de Trabajo, Luz Rodríguez, beneficiará a unas 23.000 personas. Desde la patronal, el secretario general de los empresarios castellano-manchegos, Félix Peinado, acogió la iniciativa positivamente aunque expresó sus dudas de que «sólo un sector pueda absorber a todos los parados». Por su parte, los sindicatos CC OO y UGT pidieron que este plan sólo sea un punto de partida. COLPISA