San Sebastián. DV. La economía vasca seguirá creciendo este año a buen ritmo, en torno al 3%, según el Gobierno Vasco, por lo que no cabe hablar de crisis. De hecho, es una de las comunidades autónomas con mejores expectativas de futuro a medio plazo, según detalla un estudio de Funcas.
La Fundación de las Cajas de Ahorros sustenta su análisis en la aportación positiva del sector exterior, el equilibrio en la evolución de los precios internos y el buen comportamiento de los costes salariales, «que continúan registrando unos niveles inferiores a la media nacional», asegura. Por contra, detalla como obstáculos para el futuro desarrollo de la CAV el bajo crecimiento de la población y la pérdida de peso que la industria manufacturera viene registrando en su estructura productiva.
El mensaje alentador se desprende de una serie de análisis que realiza Funcas en su último número de Cuadernos de Información Económica, que estudia el periodo 2000-2007 de la economía vasca, y que fue presentado ayer en Donostia por el técnico de esta entidad Pablo Alcaide y el viceconsejero de Economía, Manuel Urquijo.
La economía vasca se encuentra en una situación «francamente buena y con unas expectativas de futuro tranquilizadoras», destacó Alcaide. Explicó que el País Vasco ha mantenido en los últimos años unos ritmos de crecimiento muy amplios, que se verán reducidos en los próximos trimestres de forma clara, pero no en términos de crisis. «Hablar de crisis con crecimientos del 2,5% o 3% supone no conocer la historia de la economía vasca, ya que esa cifra superaría el crecimiento medio de los últimos 30 años».
Además, destacó que la economía vasca ha tenido en el último año un comportamiento más dinámico que el conjunto de España, con un crecimiento medio de su producto interior bruto del 3,7% anual frente al 3,58% del conjunto del Estado.
A la cabeza de España
En términos de desarrollo económico por habitante, la CAV ha ganado ocho puntos en los últimos siete años colocándose a la cabeza del conjunto del Estado, con el 135,9%, seguida por Madrid y Navarra, todo ello como consecuencia de un fuerte crecimiento de la actividad económica y un bajo crecimiento de la población.
El estudio detalla que la estructura económica se ha modificado poco en los últimos siete años, con un pequeño descenso de la aportación del sector agropesquero (-1,5%). El sector industrial, que supone el 28,5% de la actividad económica, ha perdido algo más de un punto porcentual en los últimos años, que ha sido absorbido por la construcción, con un peso del 9,1%. Por su parte, los servicios privados, aunque han reducido también su participación en el conjunto de la economía, todavía superan el 50%.
En lo que respecta al mercado laboral, el estudio de Funcas destaca su pujanza. De hecho, el empleo total ha crecido casi el 12%, mientras que la tasa de paro se ha reducido hasta el 6,1% en 2007. Por su parte, las tasas de actividad y ocupación continúan mejorando al ritmo del total nacional.
Como consecuencia del crecimeinto económico y la evolución del empleo, la productividad aparente del trabajo ha registrado en los seis últimos años un crecimiento del 8,2%, similar al del conjunto del Estado (8,18%). El informe señala que la evoluión de los precios ha ido también pareja.
Fuerte inversión
Sin embargo, considera fundamental la inversión realizada, tanto pública como privada, con incrementos importantes sobre el PIB, «lo cual es una base fundamental para poder registrar crecimiento y desarrollos sostenidos en el medio plazo», explica.
El mayor esfuerzo inversor contrasta con un menor crecimiento del consumo privado, que en los últimos seis años ha reducido su aportación al PIB en más de tres puntos porcentuales. Por su parte, el consumo público ha crecido en mayor medida que en el conjunto del Estado y ha aumentado de forma moderada su participación en la economía.
Por su parte, el viceconsejero de Economía resaltó que la economía vasca vive un «largo periodo de de crecimiento de dieciocho años, con un incremento medio del 3,4%, lo que calificó de «espectacular», por lo que indicó que hablar de un 2,5% o de un 3% para este año, aunque supone una ligera revisión a la baja, «sigue siendo muy buen resultado, dado el entorno de desaceleración económica en el que nos encontramos».
Destacó que el ciclo económico vasco va algo retrasado con respecto al del conjunto del Estado, y que la senda de descenso es menos pronunciada.
Según Manuel Urquijo, estas cifras «esperanzadoras» se fundamentan en el conjunto de políticas diseñadas, muchas de ellas impulsadas en la actualidad, como son la apuesta por la innovación, el proyecto de segunda transformación económica vasca, la mejora de laformación, el aumento de la inversión o la apertura a nuevos mercados. En este sentido, indicó que los planes de choque no tienen efectos a corto plazo, por lo que abogó por una planificación correcta.