- ¿Qué va a suponer la utilización de estos nuevos mamógrafos?
- Un gran avance, porque las imágenes de las mamografías dejarán de ser fijas y se podrán manipular para una más correcta interpretación por parte del médico. La técnica es parecida, pero la seguridad a la hora de establecer el diagnóstico será mayor. Por otra parte, el almacenamiento digital es más fiable, porque ya no habrá tantos problemas para localizar las radiografías antiguas, que además con el tiempo se deterioraban. Nos va a ayudar a una mejor detección de los pequeños cánceres de mama.
- ¿Se puede decir que con estas nuevas máquinas se van a detectar tumores que antes no se veían?
- Tanto como eso no podría decir. Habrá que verlo con el tiempo. Lo que sí creo es que nos va a ser más fácil verlos. Será más complicado que se nos escapen.
- Además de su precisión, ¿qué más ventajas presenta?
- Hemos elegido este tipo de mamógrafos, fabricados por una firma sueca, porque representan una nueva tecnología que con una dosis muy baja de radiación consigue una calidad de imagen muy buena. La reducción en la radiación con respecto a los anteriores mamógrafos es de dos tercios, lo que siempre será positivo para las pacientes, en especial para aquellas que, según el programa del Gobierno Vasco, tienen que hacerse una mamografía cada dos años a partir de los 50 años. Hay que tener en cuenta que las radiaciones, por bajas que sean, se acumulan a lo largo de la vida y no todo el mundo las tolera de la misma manera.
- El Gobierno Vasco ha ampliado el programa de detección precoz de los 65 hasta los 70 años. ¿No se tiene pensado ampliarlo también por debajo de los 50?
- Hasta el 2007 este programa de detección del cáncer de mama incluía a mujeres de entre 50 y 65 años, lo que pasa es que ahora se ha ampliado hasta los 70. Las posibilidades de tener un cáncer de mama aumentan con la edad. Hacia abajo también está aumentado su incidencia, el problema es que los tejidos tienen más glándula y es más difícil su detección. Aumentaríamos mucho las biopsias. Evidentemente, detectaríamos más casos. De todas formas, aunque no sea dentro del programa de detección del Gobierno Vasco, todas las mujeres que van al ginecólogo suelen hacerse una mamografía a partir de los 40 años.
- ¿Se sabe por qué está aumentado la incidencia del cáncer de mama?
- No sabemos con certeza por qué. Sí tenemos constancia que en países nórdicos como Suecia y Noruega y Estados Unidos hace 20 o 30 años la incidencia de este cáncer era mucho mayor que aquí, pero ahora, conforme nuestro estilo de vida se asemeja al de estos países, las tasas de cáncer de mama se están asemejando a las suyas. Los hábitos alimenticios, el estrés laboral... El estilo de vida moderno ha elevado el cáncer de mama.
- ¿Cuáles son los factores que pueden desencadenar este cáncer?
- No existe una sola causa. Hay factores de origen genético, es decir, hay mujeres que tienen más facilidad para desarrollarlo que otras, pero el cáncer de mama hereditario es muy bajo. Porque tu madre haya tenido este cáncer, no quiere decir que tú lo vayas a desarrollar. Normalmente la mujer que lo sufre es porque le ha tocado, no por una razón especial.
- ¿Qué síntomas deben poner en alerta a una mujer?
- Hay muy pocos. De hecho, cuando es precoz, no hay ninguno. Por eso es tan importante los programas de detección y hacerse una mamografía aunque no se note nada. Si se siente un tipo de bulto, rápidamente hay que acudir al ginecólogo para saber su origen. Cuando hay síntomas de dolor y de gran molestia es que el cáncer está muy avanzado.
- Sin embargo, los índices de curación son muy elevados.
- Dentro del programa de detección del Gobierno Vasco, se dan 3,5 nuevos casos por mil. La mitad de estos casos son cánceres inferiores a un centímetro o que todavía no son invasivos. Los que no son invasivos directamente los curamos y el éxito es del 100%, porque quitando el tumor, se acaba el problema. Se trata de tratamientos conservadores y muy poco agresivos para las pacientes.
- ¿Qué mensaje enviaría a las mujeres de cara al futuro?
- Que estamos aquí para curar el cáncer y que no escatimamos en dotarnos con los mejores medios a nivel mundial. De cara a ellas, les animaría a que se realizasen una mamografía aunque no tengan síntomas evidentes. El cáncer de mama es el que que más mujeres mata en el mundo, pero por otro lado es curable en un porcentaje muy alto si se detecta pronto. Por eso las revisiones periódicas son importantes. Poco a poco estamos ganándole la batalla.