Son Judith Pérez, Iker Martín, Oihane Iglesias y Ugaitz Odriozola. Estudian segundo de bachiller en el Instituto de su barrio. Algunos van por la rama de Arte, otros por la de Ciencias y Matemáticas y a éste le interesa la Comunicación... Hablamos en Larratxo 42. El café, de máquina, es malo. Las pastas no están nada mal, los planes son magníficos y el fotógrafo espera en las vías del tren porque ellos van a recorrer Europa con el bono Interrail. De albergue en albergue por París, Berlín, Viena y Del 21de julio al 2 de agosto.
- Empezamos bien. El título de la charla choca con vuestro plan de verano. Si la idea es no bajar a Lo Viejo y tal para pasárselo bien sino...
-... Hacernos aquí con un local, montarnos un gaztetxe, organizar talleres, poner un sofá y unos sillones para estar a gusto, pillar una cadena de música, tele y DVD... Colocar un frigorífico para tener las cervezas fresquitas y poder quedarnos a gusto en Altza...
- ¿Se puede saber entonces qué rayos hacéis largándoos a Europa a las primeras de cambio?
- Mujer... Es nuestra primera actividad (Bueno, la segunda: nos fuimos al Herri Urrats y nos iremos a la Ibilaldia). Aún no hemos pillado local y sólo somos grupo hace un par de meses. Nos apetecía hacer un viaje como de fin de curso o de comienzo de agrupación. Y darnos a conocer, por supuesto. Así que hemos montado esta historia. Volver, volveremos a Altza. A estudiar, vivir y divertirnos aquí.
- Me gusta que uséis la palabra 'gaztetxe' así, guapamente.
- ¿Y por qué no?
- No sé... el ambiente gaztetxero tiene para algunos unas connotaciones hiper radikales...
- Tonterías. Si unos jóvenes nos montamos un local, a la fuerza hay que llamarlo gaztetxe. Y como además el nuestro va a ser de todos y no de ese primo que nos cede el trastero de su padre, habremos de ser responsables para que todo funcione y esté en marcha.
- Tendremos que ocuparnos de que no falten las cervezas...
- Claro. Una cosa es que estemos en Berpiztu (grupos preocupados y solidarios con la justicia social, el barrio y sus habitantes) y otra que seamos abstemios, que no.
- Vale. Hablemos del viaje. ¿Por qué París, Berlín, Viena y Roma?
- ¿Y tú qué crees? Al principio queríamos ir a todas las ciudades míticas. A Londres. A Munich. A Venecia. Incluso pasar a Turquía. Y hacer un viaje de 22 días. Luego lo pensamos mejor. 22 eran demasiados y debíamos elegir capitales a las que se pudiera llegar viajando de noche. De hecho, los nuestros son trayectos nocturnos de diez horas. Menos el que nos acerca a París. ¡Vamos en TGV!
- ¡Eso es chulería! Y de idiomas, ¿qué tal andamos?
- A París vamos con gente que sabe francés. Roma no nos asusta, nos defenderemos en españoloitalobasque. De alemán, nada. Dicen que todo el mundo habla inglés en Berlín. ¿Es verdad?
- Digamos que sí. Mientras no os perdáis por barrios donde sólo viven señoras de incierto pasado...
- Berlín nos impone. Nos pareceque allá sentiremos toda la Historia reciente de Europa...
- Bien por cierto. Pero también es muy moderna. Y cargada de futuro.
- Viena también nos da vértigo. Se mueve entre Sissi, Freud y esa historia horrible de Fritzl, su hija y...
- Ajá. Mozart, la tarta Sacher y, por debajo, los escritos salvajes de la Jelinek, la Premio Nobel...
- Suponemos que París será como una gran dama que se deja admirar. Y Roma, bueno, lo de Roma ha de ser brutal. La Historia nos envolverá. Pero no como en Berlín. Será la Historia milenaria.
- Eh, que no os aplaste el Coliseo. Disfrutad de la Roma callejera, vespista, de trattoría y fontanas.
- Claro. Una cosa es que en el viaje estén incluidas las entradas a los museos y otra que no nos sentemos en una terraza. O en dos.
- Vuelta a Altza, ¿de qué va este barrio?
- De tantas cosas... Por de pronto, es muy hetereogéneo. Hay el recuerdo ( y la realidad) de una vida rural. Luego las típicas torres de hace muchos años...
- Tantos que algunas conservan el yugo y las flechas de la Falange.
- Ya te digo. Aunque en el fondo, si lo miras con perspectiva, es normal que construyeran a lo alto y a lo bestia. ¿Dónde iban a meter a tanta gente como venía? Además en aquel entonces tampoco había la sensibilidad por el entorno que hay ahora. Hoy existe un Altza nueva, casi verde, que se renueva.
- ¿Os gusta ese slogan que circula entre algunos vecinos, algunos colectivos y dice en euskera: 'Altza, nola hintzen eta nola hago'?
- Francamente, no demasiado. Nos da la impresión de que tiene un acento un poco desesperanzado ¿no? Eso de decir Altza, cómo eras y cómo estás parece negativo y nosotros sabemos que el barrio tiene coraje y empuje. Es el nuestro y queremos vivirlo.
- ¿Cómo anda la economía a vuestra edad?. Quiero decir...¿qué representan los 550 euros del viaje?
- Es dinero, no creas. Tendremos que trabajar en junio para conseguirlo. No nos importa. ¿No dicen algunos mayores que los jóvenes lo queremos todo y al momento, que no sabemos luchar por las cosas? Pues ya ves, nos machacaremos a tope por este viaje. Y por Berpiztu Gazte Taldea.