El hotel Amara Plaza de San Sebastián sirvió de escenario para el cálido homenaje que el Colegio Oficial de Enfermería de Gipuzkoa, con motivo del Día Internacional de la profesión que se celebra el 12 de mayo, quiso rendir a aquellas enfermeras y enfermeros guipuzcoanas que se han jubilado este año, así como a aquellos compañeros que han permanecido más de medio siglo vinculados al Colegio.
La jornada comenzó con una misa en memoria de los compañeros fallecidos a lo largo del último año en la Iglesia de las Siervas de María. Posteriormente, los asistentes a la comida se desplazaron hasta el hotel, en el que se dieron cita más de setenta personas que disfrutaron de un almuerzo amenizado por el Coro Atzokoak de Irun .
La cita estuvo encabezada por la presidenta del Colegio de Enfermería de Gipuzkoa, María Jesús Zapirain, acompañada por la vicepresidenta, Inmaculada Sánchez, la secretaria, Jone Labaka y las vocales del colegio, Ana Atienza, Carmen Castellvi y Gema Estévez.
No faltó al homenaje una nutrida representación del resto de colegios sanitarios guipuzcoanos como Enrique Tellería, presidente del Colegio de Médicos, Francisco de Asís Echeveste, presidente del Colegio de Farmacéuticos; y Javier Sanz, secretario del Colegio de Odontoestomatólogos.
Fue en la hora de los cafés el turno de los homenajes. En primer lugar, algunas de las enfermeras guipuzcoanas que se han jubilado a lo largo del último año recibieron la insignia de oro del Colegio Oficial de Enfermería de Gipuzkoa de manos de Inmaculada Sánchez. Las homenajeadas fueron trabajadoras del Hospital Donostia: María Begoña Arsuaga, Alicia Gárate, Elvira García Cots y Presentación Pineda, así como María Coro García Egaña, quien ha trabajado muchos años como matrona en Pasajes.
A continuación, llegó el turno de conceder la distinción de colegiados de honor a enfermeros que llevan más de cincuenta años vinculados al Colegio de Gipuzkoa. Su presidenta, Mª Jesús Zapirain, fue la encargada de colocarles la insignia de oro del Colegio y, además, muy emocionados, recibieron un diploma acreditativo del momento.
Esta es la primera ocasión en el que el Colegio, por acuerdo de su Junta de Gobierno, ha otorgado esta distinción, como reconocimiento a la trayectoria profesional y compromiso con la enfermería de Julio Bárcena, quien trabajó durante mucho tiempo como APD (Asistencia Pública Domiciliaria) en Ibarra; Antonio Baylin, practicante y enfermero en Orio a donde llegó hace 54 años y a quien acompañó en la comida su esposa Begoña Zaldúa.
Fueron también designados colegiados de honor, Emilio Mas, que trabajó durante 25 años como A.T.S. en la empresa Bianchi y posteriormente en el Hospital Donostia. Carlos Miggliaccio, de Hernani, Micaela Múgica, que a sus 89 años se mostró muy ilusionada con este homenaje en el que se le reconocía todo el trabajo desarrollado en la Maternidad de Bergara; al igual que Carlos Plazola.
Por último fue asimismo reconocido como colegiado de honor Andrés Viedma, quien trabajó en el ambulatorio Hermanos Iturrino de Irún y a quienes acompañaron en el homenaje su esposa María Carmen Urretabizakaia; así como su hijo y nuera, Jacinto Viedma y María Dolores Gallano, también enfermeros.