- ¿Conforme con el material que les han presentado?
- Ningún problema. Yo he separado dos pelotas muy parecidas a las que he elegido durante todo el campeonato, no excesivamente fuertes. Las de Oinatz son más rápidas en el suelo, sobre todo una de ellas. Pero no hay ningún problema desde ese punto de vista. Me ha gustado el material. Las cuatro son de Punpa.
- ¿Qué partido presupone?
- Duro. Oinatz se coloca enseguida de sotamano. Siempre está encima, por eso no le puedes tirar la dejada, y es incómodo. Presiona mucho al rival y te obliga a jugar revolucionado todo el rato. Bengoetxea VI posee muchas cualidades. Utiliza el saque-remate y saca mucho. Es de los rivales más incómodos para mí.
- Vio desde la silla de Aimar su derrota ante Oinatz Bengoetxea ¿Corregiría algo de lo que hizo su hermano en el Astelena?
- La primera premisa es que Oinatz juegue menos que aquel día. Yo intentaré salir tranquilo a la cancha. Aimar jugó presionado. Trataré de hacer mi partido, mi juego. Si me gana, que sea porque ha jugado mejor que yo. Lo malo es terminar disgustado con tu propio trabajo.
- ¿Cómo se siente al resto de saque?
- En los entrenamientos me he encontrado como siempre. Ha habido días buenos y otros, muy malos. En los partidos he tenido la suerte de que me han hecho pocos tantos de saque. También es cierto que los rivales me han sacado pocas veces.
- Bengoetxea VI saca largo.
- El estilo de juego de Oinatz es el saque-remate. En el Labrit la pelota se va al rebote si bota cerca de la pasa. En este frontón resulta difícil quitar el aire al contrario.
- Hasta ahora también usted ha obtenido un buen rendimiento del saque.
- Le metí diez tantos de saque a Beloki. Ante Xala y Eugi me quedé en dos o tres. Oinatz resta bien habitualmente. Además, alterna los restos atrás con las entradas de sotamano. Cuando entra de aire al resto es capaz de ponerte la pelota en el cuadro seis o seis y medio. Eso provoca que tú vayas al saque con la preocupación de que te va a entrar de aire.
- La final está muy cerca, a una sola victoria.
- En este Manomanista he subido tres peldaños, que no es poco. Nunca había llegado tan arriba. Antes de jugar contra Eugi dije que era importante la victoria porque te aseguraba ser cabeza de serie para la siguiente edición. A poder ser, me gustaría jugar la final este año, pero si no es posible lo intentaremos el próximo.