SAN SEBASTIÁN.DV. El donostiarra Kote Olaizola anunció ayer oficialmente que presentará su candidatura a la presidencia de la Federación Española de Rubgy en el marco de las próximas elecciones que finalizarán con la elección del máximo mandatario federativo el próximo 7 de junio. Hasta este momento sólo dos candidatos optan al cargo: el propio Olaizola y el actual presidente de la Federación, Alfonso Mandado, que ocupa el cargo desde hace ocho años.
La presentación de la candidatura de Olaizola se produce en un momento delicado para el rugby español, que se debate entre la posibilidad de mantener las actuales estructuras, dentro de una actividad semiprofesional, incluso todavía romántica, o abordar el paso definitivo a la categoría profesional, en consonancia con la tendencia internacional en este deporte. En el horizonte estaría la creación de una Liga Ibérica, con equipos españoles y portugueses, una iniciativa que no concita la unanimidad del rugby español y que, en cualquier caso, no es, como indicó el candidato, el fin último de su candidatura.
Olaizola se presenta para evitar que «el rugby español se quede atrás. Hay mucho por hacer, yo diría que casi todo, y por eso me presento». Olaizola considera que el paso del rugby español al profesionalismo puro y duro debe ser «estructurado en el tiempo. Tenemos que ir todos de la mano y crecer en grupo. No hay rugby profesional sin una estructura organizada desde abajo, seria y competente». En ese sentido, el candidato puso el ejemplo del baloncesto. «¿Quién hubiera dicho hace veinte años que España iba a ser campeona del mundo?»
Para Olaizola, que se mostró muy crítico con la presidencia de Mandado, el objetivo es el rugby, y la consecuencia, los clubes. El candidato cree que en el rugby español hay «una sensación de despiste general, de desconcierto, pero existe una corriente crítica importante y una demanda de cambio».
Olaizola basa su candidatura en un decálogo que incluye «el trabajo en equipo; el orden, la estructura y la claridad de los conceptos; el cuidado del rugby de base; el reequilibrio entre las competencias de la Española y de las territoriales; los proyectos compartidos con los patrocinadores; equipos humanos competentes; relación entre clubes y selección; conciencia de colectivo; la importancia fundamental de los clubes y la humildad, la constancia, la inteligencia y la innovación».