SAN SEBASTIÁN. DV. El ruso Pavel Brutt (Tinkoff), ganador de la Vuelta a Navarra de 2005, venció ayer en la quinta etapa del Giro de Italia, disputada entre Belvedere Marittimo y Contursi Terme sobre 203 kilómetros. El italiano Franco Pellizotti (Liquigas) mantuvo la maglia rosa.
Brutt, de 26 años, marchaba escapado con otros cuatro corredores -Fran Pérez (Caisse d'Epargne), Laverde (Navigare), Fröhlinger (Gerolsteiner) y David Millar (Slipstream)- cuando a falta de un kilómetro de meta arrancó sin respuesta de sus rivales. David Millar sufrió una avería mecánica en su bicicleta justo en el instante en el que arrancó Brutt. El escocés cogió tal enfado que agarró su bici y la tiró por encima de la valla, por un terraplén.
Pavel Brutt, residente en Italia, en Marina di Massa, y profesional desde 2001, se estrenó en una prueba grande con una postrera demostración de potencia. En un complicado final con repechos de hasta el nueve por ciento en los últimos dos kilómetros, Brutt cruzó la raya en solitario y relegó al alemán Johannes Fröhlinger (Gerolsteiner) y al colombiano Luis Felipe Laverde (Navigare), segundo y tercero respectivamente. Fran Pérez llegó cuarto a 22 segundos, después de haber lanzado su ataque a tres kilómetros de la llegada a Contursi. Le neutralizaron.
El pelotón llegó con el maillot arco iris del italiano Paolo Bettini al frente, a medio minuto del ganador, con Pellizotti a buen recaudo y los favoritos intactos, entre ellos Alberto Contador, que continúa perfilando su forma a la espera de que llegue la alta montaña.
La jornada, marcada por una escapada consentida y posterior control del Liquigas para no perder la maglia rosa de Pellizotti, mantuvo a este corredor al mando de la general con un segundo de ventaja sobre el estadounidense Christian Vandevelde (Slipstream) y siete respecto al italiano Di Luca.
La historia de esta inédita etapa del Giro comenzó en el kilómetro 17 con un ataque del colombiano Luis Felipe Laverde (Navigare), al que se unieron progresivamente Johannes Fröhlinger (Gerolsteiner), David Millar (Slipstream), Pavel Brutt (Tinkoff) y Fran Pérez (Caisse d'Epargne).
Una fuga de buenos rodadores y excelente entendimiento en los relevos. La ventaja aumentó hasta alcanzar una ventaja máxima de 9:10 en el kilómetro 116. Pocas dificultades orográficas a excepción del Paso del Fortino, una tachuela de tercera categoría (km. 88) que coronaron con una renta de 6:30.
Control del Liquigas
Dado que la llegada, en subida, no era idónea para los hombres rápidos del pelotón, los equipos de los sprinters bajaron la guardia y el Liquigas aseguró que Fran Pérez, el mejor clasificado en la general a 1:57, no se pusiera la maglia rosa. El resto fue una gestión de los aventureros del día.
A tres kilómetros de meta arrancó sin suerte Fröhlinger, luego lo intentaron Laverde y Pérez, y finalmente Brutt puso el turbo para superar los repechos finales. Fue inalcanzable.
Pavel Brutt sabe lo que es ganar en nuestras carreteras. Se impuso en la Vuelta a Navarra de hace dos años, en 2005. Este ciclista nacido en Sosnovy Bor corría entonces en las filas del Lokomotiv. Cimentó su éxito en la cronoescalada entre Lesaka y Agiña, de 6,9 kilómetros, que ganó con veinte segundos de renta sobre Juan Carlos López. El campeón del Mundo sub 23 del año pasado, Peter Velits -ahora en las filas del Milram- fue cuarto en esa crono a 38 segundos de Brutt.
Este ruso, a quien le encanta la paella, recuerda asimismo una etapa del Circuito Montañés, donde fue asimismo rey de la montaña, como una de las mejores victorias que ha conseguido en su trayectoria como ciclista. De niño hizo judo y durante sus periodos de descanso, sobre todo en invierno, practica el patinaje para desconectar de la bicicleta. Suma diecisiete victorias como profesional, de las que hasta ayer destacaba el Gran Premio Chiasso de 2007.
Hoy se disputa la sexta etapa entre Potenza y Peschici, de 234 kilómetros. Iba a ser de 268, pero la han recortado por un acuerdo entre los organizadores y los corredores, que alegan cansancio.
El Giro vivirá su primera llegada en alto mañana, viernes, en Pescocostanzo, punto final de una jornada de 180 kilómetros. En los veintidós últimos deberán subir dos puertos: Pietranseri, de 9,2 kilómetros y una pendiente media del 6,5%, y el citado Pescocostanzo, ascensión de tres kilómetros.