SAN SEBASTIÁN. DV. ¿Ha sustituido el cómic a la literatura en lo que a crítica social se refiere? En torno a esta cuestión, el programa Literaktum propone para hoy un debate entre el dibujante y guionista Mauro Entrialgo (Vitoria, 1965) y el catedrático y crítico Juan Manuel Díaz de Guereñu (Maturana, 1956). El encuentro, que tendrá lugar en la Casa de Cultura Ernest Lluch, a las 19.30 horas, estará moderado por el escritor Fernando Iwasaki.
Ayer durante la presentación del debate, Díaz de Guereñu adelantó en parte cuáles serán sus argumentos. El director de la revista Mundaiz reconoció que «no hay una respuesta simple» a la cuestión planteada. «Hay muchos tipos de cómics. Algunos están exclusivamente dirigidos a entretener», indicó Díaz de Guereñu. «Uno de los deberes de quienes crean una historia, sea en el formato o en el medio que sea, es conseguir tener la atención del espectador y luego retenerla». Es a partir de este presupuesto, donde -en su opinión- «uno puede ir colando alguna reflexión. Y hay autores de cómics que lo hacen muy bien, igual que algunos escritores».
Autor «sobresaliente»
La diferencia en el cómic actual respecto del de épocas anteriores estriba, según Díaz de Guereñu, en que «ya no es tenido como un entretenimiento infantil, sino que ha demostrado que sirve para reflexionar sobre diversos temas».
Respecto a su contertulio, señaló que Manuel Entrialgo «es un humorista crítico con la realidad, con las ideas muy claras y con habilidad para exponerlas». En su opinión, el autor alavés «es uno de los más sobresalientes del panorama actual, de los más personales y, sorprendentemente, de los que más éxito tiene».
El escritor peruano afincado en Sevilla Fernado Iwasaki será el moderador del debate Cómics y crítica social. El autor de El sentimiento trágico de la Liga, Helarte de amar o El Descubrimiento de España impartió ayer en la sala de actividades de la Biblioteca Central un taller de microficción abierto al público, aunque especialmente dirigido a las personas interesadas en la escritura. La intervención de Iwasaki -que ya el año pasado partició en unas jornadas celebradas en la Casa de Cultura de Okendo sobre la obra de Julio Cortázar- giró en torno a tres ejes, el primero de los cuales consiste en mirar con ojos literarios textos alejados en principio de la literatura, como pueden ser los publicitarios o los de los prospectos médicos. Iwaskai también propuso trabajar a partir de definiciones de diccionarios y, finalmente, invitó a los asistentes a crear historias concentradas, que no pueden ser aforismos.
El programa Literaktum continúa mañana con una mesa redonda entre el escritor cubano Amir Valle y el activista Juan Gutiérrez en torno a la transmisión oral de historias.