Peio Gascón, concejal de la izquierda abertzale en Irun, criticó el Plan de Barrios por entender que «se ha perdido una nueva oportunidad de abrir las puertas a un verdadero proceso participativo y, además, se ocultan los verdaderos problemas que existen en los barrios». Cree que la encuesta que deben cumplimentar los ciudadanos no cita las necesidades más acuciantes. «El formulario sólo habla de recursos mejorables a simple vista, como si los problemas de los barrios se solucionaran con mantener las aceras y los jardines en condiciones. Tienen necesidades más importantes», señaló en alusión a la falta de «residencias, guarderías, aparcamientos o centros cívicos en los barrios, entre otros servicios».
Gascón también criticó el propio proceso contemplado en el Plan de Barrios. «No se puede decir que sea un proceso participativo. La labor de los ciudadanos se acaba cuando terminan de rellenar la encuesta; el resto del proceso lo gestiona el Ayuntamiento. De hecho, el Ayuntamiento es quien decide qué actuación merece la pena y cuáles formarán parte del presupuesto municipal. Además, como ocurre todos los años, la partida contemplada para saciar las necesidades observadas por los ciudadanos es mínima», remarcó.
Por todo ello, el representante abertzale estimó que el Plan de Barrios es una acción de «puro marketing y una excusa para que el Ayuntamiento alardee de que los ciudadanos participan en el presupuesto municipal y en las decisiones que se toman sobre las actuaciones en la ciudad».