Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | 9 julio 2008

Bajo Deba

PEDRO MARI EGAÑA 'MINTXETA'
'Mintxeta' o la pasión por la piedra
Elgoibar acogerá este sábado el homenaje al levantador de piedra Pedro Mari Egaña 'Mintxeta'

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
'Mintxeta' o la pasión por la piedra
Mintxeta destacó en los trabajos con las piedras pequeñas. [AITOR]
ELGOIBAR. DV. Las fiestas de Trinidad serán este sábado el marco del homenaje que se le rendirá Pedro Mari Egaña Mintxeta en reconocimiento a su carrera como levantador de piedras y al papel que está jugando para impulsar este deporte entre los más jóvenes. Se trata del segundo homenaje del que será protagonista Mintxeta en el plazo de unos meses, tras el que recibió en Mendaro, y, al igual que esa vez, estará acompañado de gran cantidad de levantadores de piedra. «Para mí ha sido una enorme sorpresa. Debían tener preparado el homenaje desde Navidades pero nadie me ha dicho nada. Han guardado muy bien el secreto y, de hecho, me enteré del homenaje hace unos días, cuando oí la noticia por la radio», señaló un todavía sorprendido Mintxeta.
Pedro Mari Egaña se inició en el mundo del levantamiento de piedras al poco tiempo de llegar del servicio militar, cuando apenas contaba con 22 años. Siempre había mostrado una gran afición hacia este deporte, pero nunca, hasta ese momento, se había atrevido a dar el paso. «Para ser harrijasotzaile es fundamental contar con mucho apoyo y, en especial, con el de la familia. A mi padre no le importó demasiado que yo me dedicara a esto, pues siempre le había gustado el mundo del herri-kirolak y las apuestas, pero a mi madre le parecía fatal». El joven Pedro Mari solía entrenar a escondidas para evitar ser sorprendido por su madre y en ocasiones tenía que engañarla para evitar sus enfados. «Solía esconder las marcas que la piedra me dejaba en el lado izquierdo del cuello durante las alzadas y, al entrar en casa, le enseñaba el lado derecho para que creyera que no había estado levantando piedras», recordaba Pedro Mari en el pequeño local de entrenamientos que tiene junto al caserío Mintxeta.
Esta falta de apoyo estaba motivada por la mala imagen que los levantadores de piedra tenían en aquella época, como reconoce el propio Pedro Mari. «No se veía como un deporte. Se pensaba que los que salían a las plazas de los pueblos a levantar piedra eran unos brutos. Levantar piedra se consideraba como una majadería». Sin embargo, Mintxeta no duda en afirmar que este juicio es erróneo y, en especial, en estos momentos. «Los levantadores de piedra son unos deportistas hoy en día. Tienen más preparación y muchos más cuidados en forma de médicos y masajes que las que teníamos nosotros. Cuando yo empecé no mirábamos nada; ni calentábamos ni cuidábamos la alimentación ni la preparación. Nos plantábamos delante de la piedra y lo que tratábamos era de levantarla sin pensar en otra cosa».
La carrera en activo de Mintxeta se prolongó por espacio de veinte años. Su figura estuvo presente en buena parte de los festivales que tuvieron lugar en los pueblos y barrios rurales del Bajo Deba y la zona de Azpeitia, trabajando siempre con piedras pequeñas, hasta que decidió retirarse, poco después de cumplir los 40 años.
A partir de este momento, decidió dar salida a su pasión por el levantamiento de piedra preparando a jóvenes harrijasotzailes. Su primer discípulo fue el mendarés Sarube, con el que empezó a entrenar en un viejo local del caserío Mintxeta que se utilizaba como gallinero. Posteriormente llegarían el nuevo local de entrenamiento y Javier Arriola Egi, de Idotorbe-San Pedro, Iriarte, actual alcalde de Sallobente-San Lorenzo, y su propio sobrino, Arkaitz Egaña Mintxeta. En estos momentos prepara a Imanol Goikotxe, un joven elgoibarrés de 20 años. «He empezado a entrenar a muchos pero luego son pocos los que siguen. Los jóvenes de ahora no saben sufrir. Cuando ves que te cuesta mover la piedra, la más fácil es dejarlo. Levantar piedra es duro, sí, pero no tanto como la gente cree. Duro de verdad»-afirma Mintxeta-«era el trabajo de nuestros mayores en el monte, cortando pinos, con frío y lluvia. Tengo 61 años y estoy estupendamente, mientras que a muchos de los que vivieron de esa manera los podemos ver en las ferias de ganado caminando con una cachava y encorvados porque tienen la espalda destrozada».
En su trayectoria vinculada al mundo del levantamiento de piedra, Mintxeta ha tenido ocasión de conocer a muchos harrijaso-tzailes, pero, a su juicio, los mejores con las piedras pequeñas han sido Ostolaza, Zelai y José Ramón Izeta. Su ilusión sería poder formar a un levantador de ese nivel en su pequeña nave de entrenamiento de Mintxeta y en ello trabaja. «Mientras la fuerza y la salud me acompañen, yo seguiré entrenando y apoyando a todos los jóvenes que quieran ser harrijasotzailes», señaló Mintxeta.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS