EIBAR. DV. La S.D. Eibar Cadete empató 1-1 en su
desplazamiento a Orio en un encuentro que dominó con
absoluta superioridad. Tuvieron el balón en su poder
constantemente y merecieron haberse llevado los puntos
que buscaron con ahínco para despedir la temporada de la
mejor manera.
Los 70 minutos se jugaron prácticamente en la mitad de
campo del Orioko pero lo que cuenta son los goles y ahí
fue donde no supo plasmar el Eibar su mayor potencial.
El tanto azulgrana fue conseguido por Miren Atristain en
el minuto 48, al cruzar al palo largo el balón tras
quedarse sola delante de la portera.
Hasta ese momento el árbitro se había mantenido
imparcial, pero con el 0-1 decidió hacerse notar y en la
jugada siguiente en que el Orioko llegó al área decidió
inventarse un penalti que nadie vio y que provocó la
airada protesta del bando eibarrés y el consiguiente 1-1
en el marcador. Es una pena que en esta categoría los
arbitrajes corran a cargo del club local, lo cual
provoca situaciones como la vivida en Orio o las
sufridas las azulgranas esta temporada en otro par de
campos.
Los últimos 20 minutos discurrieron en medio de
discusiones por las decisiones arbitrales y el intento
eibarrés por volver a marcar, pero le faltó fortuna en los
metros decisivos a pesar de tenerlo cerca en varias
ocasiones, la más clara de ellas un remate al larguero de
Patricia con la portera batida a falta de 2 minutos. La
alineación de Jon Pozuelo fue: Lara, Patricia, Lorea,
María, Itxaso, Maite (Maialen), Goizeder (Andrea), Leire,
Miren, Elia (Carmen) y Maider).