Esta semana ha sido muy emocionante en muchos países de Europa. El fútbol es algo grande y ocupa un lugar importante en la vida de mucha gente y no sólo de los que viven el deporte. Hay aficionados que apoyan siempre a sus equipos y se gastan un dinero muy importante viajando cada quince días. Ya les he dicho que me siento un privilegiado durante más de cuarenta años por haber sido primero jugador y luego entrenador, cobrando por jugar y viajar por todo el mundo haciendo algo que habría hecho gratis.
El fin de semana pasado hemos visto caras de alegría, pero también lágrimas en los campos de fútbol en donde unos han logrado sus objetivos, mientras otros han fallado en el último momento.
En Inglaterra, el Manchester de Ferguson quedó campeón después de ganar su último partido fuera de casa. Curiosamente el gol decisivo vino de la pierna izquierda del galés Ryan Giggs. ¡¡¡El soldado Ryan!!!
Fue mi capitán en la selección de Gales, pero hace un año vino a verme casi con lágrimas en los ojos, porque había tomado la decisión de dejar la selección para dar paso a los jóvenes y también para intentar prolongar su carrera en su club, el Manchester, un poco más. Las concentraciones con la selección le pasaban luego factura y a sus 34 años tenía muy clara su decisión. Era inútil intentar convencerle de lo contrario. Es más. Estaba casi esperando que llegara ese momento.
En su último partido contra la República Checa, con el marcador a cero, le quité en el minuto 89. Fue muy emocionante. Las 35.000 personas le despidieron con una ovación inolvidable y hasta los propios jugadores checos sacaron una pancarta con su nombre.
El domingo Giggs salió al campo en la segunda parte igualando el récord de partidos jugados con el Manchester, que tenía el mítico Bobby Charlton. Entró en la historia del United. ¡¡¡758 partidos con su equipo!!! ¡¡¡Y encima metió el 0-2!!! Típico Giggs...
En Alemania, dos grandes como el Colonia y el Borussia Moenchengaldbach han vuelto a Primera tras un paso por el infierno de la Segunda. Me traen buenos recuerdos los dos equipos. En el año 1973, en el Liverpool, ganamos la primera de muchas copas de Europa contra aquel equipo alemán. Entonces ellos tenían un equipazo, con gente experimentada atrás, como Bonhoff o Verti Vogts, y con el ex míster del Athletic Juup Heynckes en punta. El organizador del centro del campo era el gran Gunter Netzer.
Eran otros tiempos, como también eran otros tiempos cuando el Colonia se enfrentó a la Real en la Copa de la UEFA, en el año - si no me falla la memoria- 1988. Su equipo estaba lleno de internacionales, incluyendo a Litbarski, Illgner y Kholer..., pero fue nuestro 'hércules' Loinaz el que marcó las diferencias en Atocha.
En la vuelta empatamos a dos, con goles de Goiko y Miguel Fuentes. Borussia Moenchengladbach y Colonia, dos grandes que han salido del pozo para volver al sitio que les corresponde.
En Italia se están preparando para un domingo de infarto, mientras la Roma y el Inter resuelven su pelea por el título. Un gol de Panuzzi, jugador mío en el Madrid del 99, fue suficiente para mantener la ilusión de su equipo, que tiene que jugar en Sicilia contra el Catania esta semana. Conozco el banquillo de allí también, después de mi corta experiencia bajo el volcán Etna.
Veo que en Turquía el Galatasaray ha roto el dominio del Fenerbahce al ganar la Liga, con mi ex equipo, el Besiktas, en un decpecionante cuarto puesto.
Otro de mis ex equipos, el más importante de todos, perdió un par de puntos en Cádiz el domingo y, aunque normalmente un empate en Cádiz no es un mal resultado para la Real, esta vez supongo que hay algo de decepción en Donostia, sober todo con la victoria del Sporting en Tenerife.
Faltan cinco partidos y parece que ya no hay espacio para más errores. Igual el equipo va a necesitar hacer pleno en los cinco partidos que restan para lograr el ascenso.
Pero mientras hay vida, hay esperanza y en el mundo del fútbol cada año tenemos ejemplos de eso. Una de las cosas que me ha enseñado el fútbol es que hasta que el árbitro pita el final del último partido hay que seguir. Tres puntos este domingo y esperar.