SAN SEBASTIÁN. DV. Miles de usuarios de la autopista Bilbao-Behobia se vieron ayer perjudicados por las kilométricas retenciones que se originaron como consecuencia de los trabajos de reparación del talud donde el lunes por la mañana se produjo un desprendimiento de rocas. Los dos carriles en sentido Bilbao continuaban ayer cerrados en Zumaia. Los conductores se ven obligados a circular por uno de los carriles del sentido Donostia. Se cree que la medida se prolongará todavía varios días.
Las dificultades circulatorias comenzaron poco antes de las ocho de la mañana, en la curva de Bedua, debido al corte de los dos carriles en sentido Bilbao. La circulación por la zona se regula mediante la habilitación, en el sentido a Donostia, de un carril en cada dirección, en lo que los técnicos denominan bay-pass.
Tras una madrugada sin complicaciones, las retenciones comenzaron a formarse al amanecer, al coincidir con el desplazamiento diario de miles de personas a sus destinos laborales. Fuentes del departamento de Interior del Gobierno Vasco informaron de que, a las ocho de la mañana, las colas alcanzaban los cinco kilómetros. En las horas posteriores, la longitud osciló entre los 6,5 kilómetros y los cuatro. Las colas exasperaron a no pocos conductores, buena parte de los cuales llegaron con retraso a sus ocupaciones habituales.
Las incidencias fueron señalizadas por personal de Bidegi y Bidelan que gestionan el tramo guipuzcoano de la autopista y se ocupan del mantenimiento de la misma. A las tareas de regulación del tráfico se incorporaron asimismo agentes de la Ertzaintza.
Fuentes de Interior indicaron que las retenciones remitieron a partir de las once de la mañana.
Estudio sobre las causas
El departamento foral de Infraestructuras Viarias mantiene abierta una investigación para determinar las circunstancias que motivaron el desprendimiento. En este sentido, fuentes forales señalaron que se había encargado la realización de un estudio sobre los motivos del derrumbe.
Ayer, dos excavadoras proseguían con las tareas de saneado de la pared en la que se produjo el derrumbe, donde se han instalado unas planchas de hormigón para impedir la caída de rocas sobre la calzada. El objetivo fijado no es otro que el de eliminar del talud los restos rocosos que corren riesgo de desprenderse. Una vez se proceda a la adecuada limpieza, los geólogos podrán examinar las características del terreno y establecer las causas del derrumbe. Todo el material sobrante está siendo depositado momentáneamente sobre la cuneta y parte de la carretera. En los próximos días el escombro será extraído.
La zona en la que el lunes se produjo el corrimiento sufrió hace ya años un episodio similar.
Fuentes forales no pudieron precisar el tiempo que los dos carriles en sentido Bilbao permanecerán cerrados. Reconocen, sin embargo, que la solución no se producirá en «cuestión de horas». En este sentido, no se descarta que el cierre se mantenga hasta la próxima semana. Las mismas fuentes reconocieron que el plazo de apertura está condicionado a los trabajos que se llevan a cabo en la zona.
Estudio geológico
El PSE de Gipuzkoa y EB se sumaron ayer a la petición formulada el lunes por el PP, que solicitó la comparecencia en las Juntas Generales del diputado de Infraestructuras Viarias, Eneko Goia, para que informe sobre las causas del derrumbe. A través de un comunicado, la juntera socialista Lore Suárez pidió también al departamento foral que informe de si existe un estudio geológico sobre el trazado de la A-8 en el tramo guipuzcoano. Los socialistas pretenden que Goia ofrezca información sobre las causas del desprendimiento y en relación a si se han realizado inspecciones en la zona antes del suceso del lunes.
Por su parte, EB reclamó a Bidegi y a Infraestructuras Viarias que, en seis meses, elaboren y pongan en marcha un plan de prevención y de ejecución de medidas para estabilizar las laderas de la zona que va de Zumaia a Orio en la autopista
Mediante un comunicado, el portavoz de la formación en las Juntas Generales del territorio, Mikel Izagirre, recordó que «no es la primera vez» que se producen estos desprendimientos en la zona, por lo que señaló que «hay que poner todas las medidas necesarias para evitar nuevos accidentes, que podrían convertirse en tragedia». Asimismo, instó a ambas instituciones a que cuando se produzcan desprendimientos que afecten a la normal circulación del tráfico «no cobren los peajes de la autopista».
Retenciones en Irun. La frontera de Irun registró ayer retenciones de varios kilómetros de longitud. Las colas tuvieron lugar en sentido Francia debido a la afluencia de camiones, dado que el lunes era fiesta en el país galo. Durante la madrugada, las retenciones alcanzaron nueve kilómetros. Las colas también afectaron a la carretera Irun-Francia y llegaron hasta el puente de Endarlatza.