san sebastián. DV. La Guardia Municipal de San Sebastián confirmó ayer que ha presentado diligencias contra el presidente de la Asociación de Defensa del Patrimonio, Rafael García Velilla, por su presunta implicación en las pintadas aparecidas en el mobiliario urbano, edificios y arbolado del monte Urgull. En la misma causa se le imputan también daños en Aiete. En total, los desperfectos producidos durante los últimos meses han supuesto al Ayuntamiento un coste de 4.000 euros, la mayor parte destinados al lijado y posterior limpieza de las pintadas.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Ernesto Gasco, aseguró ayer que García Velilla fue detenido y posteriormente puesto en libertad tras ser investigado durante varios meses por parte de los agentes de la policía local. El pasado sábado, DV informó sobre la identificación de García Velilla como presunto autor de estas pintadas, la mayoría alusivas al alcalde de San Sebastián, Odón Elorza. El propio presidente de la Asociación de Defensa del Patrimonio rechazó estas acusaciones y dijo desconocer que existiera ninguna denuncia sobre su persona. Ayer, García Velilla reiteró su postura y manifestó su extrañeza por «la importancia pública dada a estas pintadas».
El concejal de Seguridad Ciudadana, sin embargo, confirmó que existen las diligencias por dañar bienes públicos, en concreto bancos, árboles, señales, muros y paredes de edificios de Urgull. Gasco explicó que, tras la investigación, la Guardia Municipal se dirigió al juzgado de guardia y que la causa figura con la identificación P/01036/088.
«Hay que mantener siempre la presunción de inocencia si los jueces no han tomado ninguna decisión definitiva, pero creemos que hemos obtenido pruebas suficientes para imputar a García Velilla por los daños causados. Por ello la Guardia Municipal ha acudido al juzgado».
Cámaras de vídeo
Todo comenzó cuando la vigilancia de Urgull detectó la aparición de distintas pintadas alusivas al alcalde Odón Elorza, al portavoz del PNV, Xabier Ezeizabarrena, a entidades como el Aquarium e, incluso, a algunos empresarios hosteleros. En las pintadas aparecían insultos y acusaciones de corrupción, incluso en alguna de ellas se aseguraba que «Franco no ha muerto, gobierna en San Sebastián» o se identificaba al PSOE con «deforestación».
Las pintadas eran peculiares y estaban hechas con un rotulador grueso. Y posteriormente se extendieron a Aiete. «Ante su proliferación, la Guardia Municipal comenzó una investigación en la que se utilizaron cámaras y se sacaron imágenes». Finalmente, según el relato de Gasco, se identificó a García Velilla como presunto autor. Gasco no facilitó ayer más imágenes que las de estas pintadas, pero aseguró que existen otras en poder de la justicia que son «mas ilustrativas», al parecer muy comprometedoras, que de momento no se van a hacer públicas para no entorpecer el proceso judicial.
El relato del responsable de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento sigue con un llamamiento de la Guardia Municipal a este ciudadano para que acuda a la comisaría de la calle Urdaneta a declarar. Éste alega que está fuera de la ciudad y no comparece.
«Esto ocurre el 8 de mayo. A pesar de que indica que no va a estar en San Sebastián, se detecta que sí, en la calle en la que reside, y la Guardia Municipal le detiene. Posteriormente se abren las diligencias en el juzgado de guardia».
De momento, el juez deberá dictaminar, en palabras de Gasco, la responsabilidad de García Velilla en estos hechos. Éste, en declaraciones ayer a Efe, admitió la citación de la Guardia Municipal, aunque dijo que no acudió por motivos de trabajo y que creyó que se le citaba para declarar sobre la posible «colocación inadecuada» de los carteles elaborados por la Asociación con motivo del Día Internacional del Patrimonio.
Gasco no descartó que existan otras denuncias, aunque no competan al Ayuntamiento. Se trata de aquellas personas que aparecen insultadas en estas pintadas y que pueden reclamar a su autor responsabilidad por injurias.
El alcalde, principal afectado, no quiso ayer pronunciarse sobre este extremo y el portavoz del PNV, Xabier Ezeizabarrena, tras mostrar su sorpresa sobre la cuestión, tampoco dijo cual será su postura ante las acusaciones de corrupción que aparecen en los textos pintados en muros de Urgull.