SAN SEBASTIÁN.DV. El valle de los Templos, una de las maravillas que puede presenciarse en Sicilia, concretamente en Agrigento, contempló desde sus milenarias piedras el paso de la caravana del recién estrenado Giro de Italia.
En la misma meta y en el mismo final mundialista, con un repecho que endureció mucho la etapa, en el que el francés Luc Leblac ganó el Campeonato del Mundo de 1994, por delante de Claudio Chiapucci y Richard Virenque, el italiano Riccardo Riccó estrenaba el casillero de triunfos de Saunier Duval en el Giro.
Riccó (24 años, Módena), ganador el año pasado en las Tres Cimas de Lavaredo, aguantó muy bien el ataque de Joaquín Rodríguez en el último kilómetro, sacó partido del trabajo del LPR de Danilo Di Luca y Paolo Savoldelli, sobre todo de este último, y mostró su poderío ante corredores más veteranos.
Riccó tiene el látigo fresco, se revoluciona rápido y lo tiene todo para convertirse en la nueva sensación del ciclismo italiana. No hubo muchas diferencias en la segunda etapa, en un Giro de Italia que esconde muchas trampas desde su inicio.
Las carreteras de Sicilia desgastan mucho, es un terreno duro, y Riccó piensa ya en la maglia rosa, en la primera llegada en alto, en la séptima etapa. Sólo está a 26 segundos de Di Luca, gracias a los 20 segundos que logró de bonificaciones. Todo el mundo sigue pensando que el último vencedor es el gran favorito.
El nuevo líder es Franco Pellizotti (Liquigas). Lo más destacado durante la etapa, junto a la fuga de dos modestos, David Loosli (Lampre) y Jeremy Roy (F. des Jeux) fue una caída que se produjo cuando se llevaban cien kilómetros recorridos en los que el más perjudica fue el americano David Zabriskie, que tiene una fractura de la primera vértebra lumbar.
El colombiano Mauricio Soler y Morabito también se cayeron. Sólo tienen rozaduras.
Contador, al suelo
Alberto Contador también estuvo involucrado en ese percance, pero no le afectó puesto que estuvo muy atento en la parte final, lo mismo que Andreas Klöden. Igor Astarloa no tomó la salida con problemas de estómago.
Apenas si hubo diferencias entre los favoritos, que se mostraron muy atentos a ese final para evitar disgustos y perder segundos que en pocos días pueden hacer falta.
Contador dijo en la meta que estaba «un poco fatigado. La lluvia ha complicado la llegada».
Riccó tiene fama de ser un ciclista hábil, listo, al que muchos ven en un futuro no muy lejano como posible ganador del Giro. Conocido por La Cobra, dicen de él que es una mezcla entre Pantani y Bettini, es decir, algo explosivo.
El calificativo de La Cobra le ha llegado por el veneno que lleva en sus ataques y por la ambición que tiene de victorias. Su forma de ser, polémico en sus declaraciones, le ha creado algunos problemas. En su primer año de profesional dijo que «medio pelotón ataca como vegetales».
Bettini, Cunego y Pozzato no le tienen mucha estima, en una pelea de nombres que en Italia les da mucho juego. Tampoco es muy dado a trabajar para sus compañeros y no es muy generoso con sus rivales cuando se trata de dar la cara en carrera.
En Agrigento demostró su sangré fría al esperar el ataque de todos sus rivales antes de moverse.
Un tipo especial al que sus condiciones y el Saunier Duval, donde todo el equipo está a su disposición, le permiten esa forma de ser.
Sus planes a principios de temporada eran ganar Lieja-Bastogne-Lieja, Flecha Valona y Giro de Italia. En las clásicas no le han ido las cosas muy bien.
Con las dos primeras no ha podido y con el Giro, ya veremos. El año pasado fue sexto y da toda la impresión que ha preparado la prueba con mimo. Es un ciclista ligero, de 1,73 y 59 kilos de peso, descarado, tirado hacia delante, que sube bien y es rápido. Ideal para las carreras italianas.
Su ídolo ha sido Marco Pantani. Sabe que nunca podrá llegar a su nivel. Siendo juvenil le detectaron una tasa de hematocrito del 51%, lo que le valió el rechazo, o las reticencias de muchos grupos italianos para ficharle.
Saunier Duval lo hizo. Pasó un buen número de análisis en la UCI y se comprobó que era su tasa natural. No ha esperado mucho para ganar y situarse entre los nombres que pueden aspirar al triunfo en este Giro, al menos mientras la carretera no diga lo contrario.
El Giro de Italia, que hoy afronta una etapa en la que se puede producir una llegada masiva, seguirá jugando con las bonificaciones para determinar el líder. Euskaltel-Euskadi guardó sus fuerzas y a Koldo Fernández de Larrea para la etapa de hoy. Sin Petacchi, las llegas están muy abiertas.