BILBAO. El PNV reunió ayer en Bilbao a sus cargos públicos internos y a diez días de la celebración de la reunión del lehendakari con el presidente del Gobierno escenificó un cierre de filas en torno a la hoja de ruta de Juan José Ibarretxe. El presidente del EBB, Iñigo Urkullu, advirtió a Rodríguez Zapatero de que si no hay acuerdo, el PNV defenderá sus iniciativas «hasta el final desde el respeto a las reglas de juego, con absoluta normalidad democrática y con un compromiso democrático».
Urkullu dejó claro que su partido mantiene la mano tendida al Gobierno socialista para llegar a un entendimiento que permita profundizar en el autogobierno, negó que esta oferta signifique se el PNV esté «mendigando un acuerdo» y aclaró que si el presidente español y el PSE «lo interpretan así, se estarán equivocando». En este punto, marcó el terreno de juego de las conversaciones y avanzó que «no nos valen los juegos de palabras de Constitución, ciudadanía y consenso, máxime cuando el PSOE limita el consenso a que sólo sea con ellos».
El PNV hizo público su cierre de filas en una reunión extraordinaria de su asamblea nacional, a la que asistió el lehendakari. Ante él, Urkullu defendió la 'propuesta abierta de pacto político' que esta misma semana Juan José Ibarretxe ha trasladado por escrito a Zapatero. Para el líder del PNV, el acuerdo propuesto se basa en la «ampliación del poder político vasco y en la recuperación para nuestra ciudadanía de su capacidad para decidir en cada momento su futuro y el estatus jurídico político de su nación».
«Nuevo tiempo»
«Un autogobierno del siglo XXI entendido desde la bilateralidad -explicó-, es decir, que ningún Gobierno español, ni por supuesto tampoco las instituciones vascas, puedan o podamos de manera graciosa y unilateral modificar o no cumplir con lo pactado».
La intervención de Urkullu ante la asamblea nacional de su partido estuvo marcada por la presencia, hoy en Barakaldo, de Zapatero, que participará en un mitin con motivo del Día de la Rosa que organiza el PSE-EE y en el que se espera haga alguna referencia a la propuesta del lehendakari.
A Zapatero se dirigió desde el principio Urkullu para señalar la responsabilidad política que tienen como dirigentes de los dos principales partidos en los ámbitos español y vasco y para recordarle que los avances que se han dado desde 1977 han sido gracias a acuerdos, «con sus luces y sus sombras», entre ambas formaciones.
Unos acuerdos que, según Urkullu, se deben renovar ahora que «nos encontramos ante el umbral de un nuevo tiempo político».
Urkullu señaló que se trata de un ofrecimiento «firme y sincero» para el acuerdo y consideró que se equivoca Zapatero si, «asesorado» por el secretario general del PSE, Patxi López, lo rechaza.
Aseguró que si los socialistas mantienen que del encuentro entre Zapatero e Ibarretxe «saldrá un no» es porque «saben que, en un escenario de acuerdo, el candidato socialista pierde protagonismo». En este sentido, criticó al PSE por «limitar el consenso a que sólo sea con ellos». AGENCIAS