san sebastián. DV. La nueva sede del Orfeón Donostiarra será un edificio singular en pleno parque de Miramón, un gran cilindro que estará situado en la parcela municipal que se encuentra junto a la glorieta de entrada al polígono innovador, en la vaguada orientada hacia el parque natural. La junta de gobierno del Ayuntamiento dio ayer el respaldarazo urbanístico definitivo al proyecto, obra del arquitecto Joaquín Montero y la entidad coral podrá pedir licencia de construcción cuando lo considere oportuno.
La nueva sede contará con un auditorio que podrá albergar hasta 1.500 espectadores en función del espectáculo y tiene una configuración que el concejal de Urbanismo, Jorge Letamendía, describió ayer como «una corrala teatral», capaz de albergar actuaciones singulares.
Y es que esa especie de cilindro que se ha proyectado por Montero y que tendrá un estanque en la cubierta, albergará un gran espacio escénico apto para todo tipo de propuestas culturales. Sus paredes estarán cubiertas por un graderío en forma de espiral en el que habrá capacidad para 500 espectadores, aunque siempre con la versatilidad de colocar nuevos asientos hasta llegar a esos 1.500 de máximo. Un gran ventanal orientado hacia el noroeste le dará luz natural y se prevén ensayos con público del propio Orfeón, además de teatro de vanguardia, danza, jazz o, incluso, grabaciones de programas de televisión, más allá de las actuaciones de los cantantes de la coral.
En la Parte Vieja
En estos momentos, el Orfeón cuenta con una sede en el que fuera el antiguo colegio de los Ángeles, en la calle San Juan de la Parte Vieja. El edificio cuenta con cinco plantas y la coral no lo abandonará, ya que seguirá manteniéndose la sala de ensayos, las oficinas y, sobre todo, las aulas de formación, en las que aprenden música más de trescientos niños.
A pesar de que se trata de un inmueble histórico de importantes dimensiones, el Orfeón se planteaba crecer, manteniendo su actual sede para un consumo más interno de la entidad, mientras que el de Miramón completará la oferta de espacios escénicos y culturales de la ciudad y permitirá ampliar las actividades, una aspiración del Orfeón. Y, sobre todo, contar con espectadores y salas de grabación con una acústica pensada para todo tipo de músicas.
El terreno ha sido cedido por el Ayuntamiento por el plazo máximo permitido, 75 años. Sin embargo, la inversión que deberá afrontar una inversión de casi seis millones de euros, que en principio debe contar con ayudas institucionales.
Las obras tendrán una duración de tres años y precisan ser autorizadas por un Pleno en el que todas las fuerzas políticas están de acuerdo con el proyecto. Letamendía mostró ayer su satisfacción por esta aprobación del estudio de detalle de un proyecto que, durante su exposición pública, no ha recibido la alegación de ninguna asociación o particular.