Por segundo año consecutivo Óscar Mariné (Madrid, 1951) es el creador del cartel oficial y de los del resto de secciones del Festival de Cine. Si el año pasado apostó por una evocadora dama de la Belle Epoque con rasgos inspirados en Modigliani, para esta ocasión ha elegido un cartel más conceptual, Diseñador de los carteles de Todos sobre mi madre, El día de la bestia, Tierra o La buena vida, entre otras, también ha creado numerosas portadas de discos como las de Calamaro, Brian Eno, Siniestro total, y de Michel Camilo con Tomatito.
- El elemento central del cartel es una escultura que ha realizado usted.
- Más que una escultura yo la llamaría una instalación. Con ella, sobre todo, he querido mostrar el espíritu vasco porque es una pieza orgánica, de madera, muy de la tierra. Me gusta el concepto de foco, de antena, que tiene; de transmisor y emisor de energía, que, como se ha dicho en la presentación es el objetivo final de todo Festival y de este en concreto.
- Dice que el cartel es una metáfora de lo vasco, de los cinematográfico y de lo pop. ¿Cree usted que el público va a entender su significado sin necesidad de estar explicándoselo constantemente?
- Para la gente que viene al Festival de cine, que es capaz de entender una película polaca de hora y media, esto es pan comido. Los carteles nunca son complicados, tienen que sugerir y ser entendidos por todo el mundo. Lo que sucede es que tienen que poner el listón alto, cada vez más. El Festival de Cine de San Sebastián es uno de los mejores del mundo y debe tener su imagen a esa altura. Ése es el reto y creo que lo hemos logrado alcanzar.
- Los colores, con mucho fucsia y azul, siguen la línea del año pasado.
- Sí. La madera fucsia da el toque pop y el azul es el cielo. Al hacer un cartel para la ciudad de San Sebastián es casi obligatorio meter el azul.
- ¿Y en Zabaltegi que ha pretendido?
- Es una zeta impresa, también con muchas referencias de la cultura vasca. Es un cartel más culto, como dirigido al público que acude al Festival. El año pasado también optamos por presentar la letra sola porque creo que es muy representativa y fácilmente reconocible.
- Horizontes Latinos es, con el oficial, el más llamativo. ¿Qué intención tiene?
- Como todo, reflejar el espíritu de la sección. Es un recortable muy humilde que tiene todo el poso de Latinoamérica: la alegría la espontaneidad, la falta de recursos. Hemos recortado todo letra a letra. Recuerda a los adornos que se cuelgan en las fiestas y en las verbenas, que son muy alegres y expresivos, y hechos con poco dinero, como su forma de ser y sus películas.
- En el caso del ciclo dedicado a Mario Monicelli ha optado por una fotografía en blanco y negro.
- Cuando ves la imagen parece un maestro. Parece Miguel Ángel dirigiendo a sus alumnos o un director de orquesta. Es un gran maestro, como sus películas. Soy un apasionado de su cine y lo voy a ver entero. Su trabajo es muy difícil de encontrar porque muchas de sus obras no están en DVD. Va a ser todo un lujo.
- Nos queda el dedicado al cine negro japonés.
- También es una fotografía. Me parece que es una imagen muy moderna. He buscado entre un montón de material. Quería que fuera de una película actual, pero al final la más contemporánea es la de esta de Kurosawa, El perro rabioso que es de 1949, Cómo va maquillada la chica, su traje, la gorra, el sombrero de paja. ¡Es de una modernidad!