san sebastián. DV. La cita fue como siempre: el viernes anterior a la inauguración del Festival de Cannes, la organización del Zinemaldia empieza a descubrir cuáles serán sus bazas para la siguiente edición, en esta ocasión la 56. Lo que cambió fue el escenario. El Victoria Eugenia se convirtió en el espacio elegido para mostrar un vídeo con lo más selecto del año pasado y las distintas secciones del que tendrá lugar el próximo septiembre.
El patio de butacas se fue llenando con los invitado. Ramón Etxezarreta, delegado de Cultura del Ayuntamiento donostiarra, compartía palco con María Jesús Aranburu, diputada foral del ramo. Entre los primeros en llegar, uno de los fundadores del certamen, Paco Aranaz.
El cartel centraba ayer la mayoría de las conversaciones en los corrillos que se formaron en el ambigú del teatro una vez acabada la presentación oficial.
En voz baja muchos reconocían que no les gustaba pero, quizás por miedo a no parecer muy modernos o por no quedar mal con la organizació que invitaba a la copa, preferían no opinar. El único que se atrevía a decir claramente lo que pensaba era el productor Ángel Amigo: «Es como la antena parabólica de Pedro Picapiedra, en los dibujos animados sale exactamente igual». A su lado Mikel Arregi, director gerente de la Filmoteca Vasca, se reía. A pocos metros se encontraba Peio Aldazabal, director conservador de la misma entidad que en el futuro se trasladará a Tabakalera. El responsable de este proyecto, Joxean Muñoz también asistió al evento y en la terraza del edificio conversó largo tiempo con Antxon Azpitarte, director de Donostia Kultura.
El presidente de la Real Sociedad, Iñaki Badiola, -que estuvo charlando con Edurne Ormazabal, presentadora del acto junto a Aizpea Goenaga-, fue una de las caras nuevas este año porque la mayoría ya eran viejos conocidos, como el gerente de la SADE, Leopoldo Arsuaga, que aseguraba que se había colado en el acto porque no había recibido invitación, o los diseñadores Txema García Amiano y Javier Matxinbarrena. Otro fijo es el cocinero Juan José Castillo que se marchó rápidamente porque después recibía a la organización en Nicolasa.
Del mundo del arte estaban el Juan Luis Goenaga, y el galerista Juanma Arriaga, que llegó acompañado por el músico Txetxo Bengoetxea. También acudió a la cita del Festival el gerente de la Orquesta Sinfónica de Euskadi, Iñigo Alberdi.
De Madrid llegó el crítico Diego Galán, durante muchos años director del Festival con el que sigue colaborando, y de Barcelona Quim Casas, miembro del comité de selección y responsable de algunas de las publicaciones.