Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | 9 julio 2009

Bajo Deba

PABLO HERMOSO DE MENDOZA REJONEADOR
«Cuando soñaba con ser torero venía a Eibar a ver alguna corrida»
El estellés reconoce que vive el momento más dulce de su carrera, aunque «la incomprensión inicial hizo muy difícil llegar a la cima»
10.05.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Cuando soñaba con ser torero venía a Eibar a ver alguna corrida»
Pablo Hermoso de Mendoza cita a un toro.
El rejoneo, arte de torear a caballo, tiene en Pablo Hermoso de Mendoza su máximo expresión y la persona que ha puesto esta modalidad en lo más alto, dentro del difícil mundo taurino. Nació en Estella el 11 de abril de 1966 y antes que al rejoneo, orientó su actividad a la hípica. Se presentó en Pamplona el 12 de octubre de 1985 y tomó la alternativa el 18 de agosto de 1989 en Tafalla con Manuel Vidrié y en presencia de Curro Bedoya y Antonio Correas.
- Un estellés ha conseguido ser el mejor rejoneador de los últimos tiempos. Con usted se han roto muchos mitos.
- Se han roto muchas costumbres establecidas y muchas barreras. Parecía que los toreros tenían que ser de Madrid para abajo y, especialmente, los toreros a caballo. Ahora, se trata al rejoneador como al torero de a pie.
- ¿Cómo fue su paso desde la hípica al toreo?
- Muy complicado. Con la hípica existían muchas similitudes a la hora de preparar el caballo y en el momento de acoplarte con él. Todo ello era muy semejante en el mundo de la hípica y el toreo. El paso se dio mediante un conocimiento profundo del toro. El entender al toro, el saber en qué terrenos te puede ayudar o en función de las reuniones que afrontabas con él, fueron los aspectos más importantes que tuve que ir labrando. Fui adaptando el mundo de la equitación al toro. Fue muy difícil todo esto, porque la preparación duró unos 10 años y existían serias dudas. Tampoco pude tener un maestro o una escuela en donde me orientaran. Pero con ilusión, todo se consigue.
- ¿El camino hasta la cima ha sido muy difícil?
- Dificilísimo, pero también bonito. Cuando te ha costado tanto y has descubierto cada rincón de este entramado lo saboreas más. Si estás arriba es porque has dominado todo esto. Me he mantenido en el interior de este trabajo y, por ello, soy consciente de que puedo subir porque he realizado un trabajo previo muy profundo. De esta forma, también eres consciente de que no has llegado hasta allí producto de la casualidad.
- ¿Habrá sentido mucha incomprensión?
- Ahora se trata al torero de a caballo igual que al torero normal. No obstante, anteriormente, se nos echaban los toros que nadie quería. Te contrataban sin decirte cuánto ibas a cobrar. Ahora, todo esto ha cambiado. Estás toreando con animales de mayor garantía, en carteles de rejones o mixtos, pero con todo tipo de figuras, en mejores fechas, con carteles de categoría... Por otro lado, hay menos paisanaje. Antes se toreaba en función de los amigos o según la procedencia de las familias. Ahora se mide más la profesionalidad. El que mejor funciona es el que entra en los carteles.
- A sus pies se han rendido aficiones tan importantes en el mundo del rejoneo como Sevilla ó Jerez.
- Ir a Sevilla fue para mí asumir una fuerte presión. Me fui poniendo unos retos y me lancé al ruedo. Ahora bien, me fui preguntando qué pensará toda esta gente de mí, cuando vengo del Norte, de Navarra. Me van a mirar con lupa. Después la gente se entregó conmigo. Me mostró su apoyo de forma extraordinaria. A partir de ello, la relación ha sido extraordinaria. Después, vino Lisboa, un lugar de los que más entienden, en donde existe mayor exigencia porque al toro no se le castiga de inicio. Se preguntaban, ¿vamos a ver qué papel va a jugar este Pablo Hermoso? El examen lo pasé muy bien y esto me permitió ganar terreno.
- Suponemos que la Monumental de Pamplona tendrá un lugar muy especial en su corazón.
- Pamplona es diferente a todo. Es mi tierra, mi familia.Y es necesario ser agradecido. En los momento difíciles, cuando no se me abrían puertas, Pamplona a nivel de prensa, de público, siempre estuvo conmigo y siempre me alentó en la difícil escalera del principio. Cuando toreo, lo veo como una fiesta y me entrego.
- Su presencia en Eibar ha dado al cartel una vitola de lujo.
- Me hace muchísima ilusión volver a Eibar, de verdad. Es un plaza cercana a mi vida. Cuando quería ser torero iba a Eibar a presenciar algunos carteles de duende. Me acuerdo de uno en el que estaba Rafael De Paula y me acuerdo también de otros muchos carteles. Hace unos años ya participé en un festival en Eibar. Por ello, cuando me hablaron de volver me hizo muchísima ilusión. Tengo muchísimos amigos de Eibar y alrededores. Algunos de ellos vienen a mi casa. En donde más veces he toreado ha sido en San Sebastián, donde tengo también muchos lazos de amistad.
- Lo cierto es que el mundo del rejoneo vive momentos muy dulces.
- Creo que vive su mejor momento. Ha tenido altibajos, por supuesto, como el toreo de a pie, dependiendo de las figuras que lo muevan. Pienso que en los diez últimos años ha sido cuando más ha evolucionado, en el nivel técnico, en el artístico e incluso a nivel de partidarios y categoría.
- ¿Qué caballos traerá a Eibar?
- Voy a llevar todos mis caballos. Chenel, Curro, Labrit, Fusilero, así como otros que estoy presentando esta temporada, como Pirata e Icaro, entre otros
- ¿Tiene alguna predilección especial por algún caballo?
- Ahora con el que más acoplado estoy es con Chenel. Me siento totalmente identificado. Después de Cabancho es el que nunca hubiese pensado que me podría encontrar. Es el caballo con el que te recreas en la cara del toro, como has soñado. Tienes unos vínculos de relación afectivos.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS