
Un grupo de niños birmanos espera a ser atendido en un monasterio tras perder sus hogares. /AP

Un niño descansa sobre una barca en una aldea destrozada por el ciclón. /AFP
El 40% de los afectados son niños
El 40% de los de los muertos o desparecidos en Myanmar tras el paso del ciclón Nargis son niños, según la ONG Save the Children.
El director de Save the Children en Myanmar, Andrew Kirkwood ha comparado esta tragedia con la del tsunami de 2004, y ha explicado que la tormenta provocó olas en muchas partes del delta del río Irrawaddy de hasta siete metros debido a los vientos huracanados.
Las zonas que más devastadas son Ragoon, Pegu, Mon, Kare e Irrawaddy. A causa de las dañadas infraestructuras el acceso a muchas de estas zonas es restringido y únicamente se puede acceder en embarcaciones. Las líneas de teléfono permanecen cortadas aunque algunos teléfonos móviles funcionan y las comunicaciones vía e-mail son difíciles.
En este sentido, Kirkwood, ha expliado que muchas personas no tienen acceso a agua potable o alimentos, debido a las inundaciones. Según el voluntario, si la ayuda "no llega pronto" a esas áreas "el número de muertos continuará aumentando".
La Infanta Cristina pide colaboración
La Infanta Cristina se ha hecho eco del llamamiento de urgencia que ha realizado la Cruz Roja y la Media Luna Roja en favor de las víctimas del ciclón 'Nargis', que ha asolado la antigua Birmania, con el objetivo de obtener cuatro millones de euros para comprar material de primeros auxilios.
Para ello ha pedido ayuda al mundo entero para hacer frente a los desafíos humanitarios, "con el fin de conseguir el respaldo y los recursos económicos que permiten afrontarlos".
"Una vez más, como es su forma natural de actuar, la Cruz Roja y la Media Luna Roja se mantienen en un respetuoso estado de alerta y preparando con gran eficacia su importante ayuda ante la magnitud de esta tragedia que cada día alcanza proporciones más alarmantes", ha dicho la Infanta, durante la entrega de los premios que concede la institución benéfica en su Día Mundial.
El número de muertos se eleva a 80.000 en un único distrito, aunque el régimen sólo admite 22.980 en todo el país
La Junta Militar no permite, por el momento, que aterrice un avión militar de EEUU con asistencia humanitaria
España es partidaria de forzar la llegada de ayuda sin esperar la autorización de la Junta militar si la asistencia se sigue retrasando
Esta tarde sale un avión con ayuda humanitaria desde España a Tailandia para cubrir las necesidades básicas de los damnificados
Un avión del Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha aterrizado en Rangún con siete toneladas de galletas energéticas para distribuir entre el más de millón de personas que necesitan asistencia en Birmania tras el paso del
ciclón tropical 'Nargis', que ha dejado al menos 80.00o muertos únicamente en el distrito birmano de Labutta, en el extremo sur del país, ha informado hoy un oficial de la Junta Militar. Hasta el momento, el régimen admite sólo 22.980 fallecidos,aunque la Embajada de EEUU sostiene que la cifra podría ser
superior a los 100.000
Las fuentes del PMA han señalado que el aparato que ha tomado tierra provenía de Italia, y ha añadido que esperaban que otros dos aviones procedentes de Bangladesh y uno de Emiratos Árabes Unidos pudieran aterrizar en Rangún a lo largo del día. "Se calcula que necesitan asistencia humanitaria urgente más de un millón de personas", según un informe de la Oficina de Coordinación de la Ayuda Humanitaria de la ONU.
Si las autoridades birmanas lo autorizan, el PMA espera enviar más auxilio en otros vuelos mañana y el sábado. Por el momento, las agencias de la ONU y organizaciones no gubernamentales con presencia en Birmania han distribuido entre los necesitados las mercancías que almacenaban o que tenían para otros proyectos.
Las ONG siguen trabajando
Además ha aterrizado el primer avión enviado por Cruz Roja con ayuda humanitaria, mientras ONG como Cáritas y Manos Unidas trabajan en las zonas más devastadas por el ciclón a través de sus oficinas locales. El avión de Cruz Roja transporta toldos plásticos, herramientas de construcción y otros artículos para facilitar cobijo a los damnificados, que serán distribuidos por voluntarios de esta organización en Birmania y mañana está previsto el transporte de más ayuda humanitaria en un segundo avión desde Kuala Lumpur.
Según Iñigo Vila, de la Unidad de Emergencias de Cruz Roja Española, "el objetivo de esta ayuda es tratar de paliar una de las principales necesidades de las víctimas, cobijarlas, pero también es preciso reforzar la distribución de agua potable y de mosquiteras para evitar la aparición de epidemias asociadas al vector agua". Al tiempo que llegan estas primeras ayudas internacionales, cerca de 27.000 voluntarios siguen trabajando, distribuyendo suministros de socorro y evaluando los daños y las necesidades de las comunidades más afectadas.
Cáritas también está dando respuesta humanitaria a través de un comité de ayuda a la emergencia dirigido por el arzobispo de Yangón, monseñor Charles Maung Bo, e integrado por cinco trabajadores locales de la Oficina Nacional en el terreno y de la Iglesia local. También Manos Unidas ha enviado la primera partida de ayuda de emergencia, consistente en 50.000 euros que se canalizarán en el devastado país del sudeste asiático a través de la Oficina Nacional de Karuna (Cáritas) Myanmar Social Services (KMSS).
La comunidad internacional forzará la llegada de ayuda
Aunque la ayuda ya está en marcha, las dificultades continúan. Naciones Unidas ha solicitado al Gobierno de Birmania que autorice la entrada de un centenar de colaboradores para evaluar la magnitud de los daños y establecer las necesidades más urgentes. Además, ha desbloqueado diez millones de dólares de su fondo de emergencia y prepara una petición de fondos mayor que presentará a sus donantes "en las próximas horas".
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en Tailandia, Eric John, ha afirmado en Bangkok que la Junta Militar no permite, por el momento, que aterrice un avión militar de su país en suelo birmano, aunque transporte asistencia humanitaria. Con anterioridad, el portavoz de la embajada de EEUU en Bangkok, Michael Turner, había declarado que el Gobierno de Birmania había "dado permiso para que un C-130 vaya a Rangún" y que faltaba por concretar los detalles de cuándo y de qué manera.
En vista de esta situación, el Gobierno español se ha mostrado partidario de forzar la llegada de la ayuda humanitaria sin esperar la autorización de la Junta militar en el caso de que la asistencia a los damnificados se siga retrasando, según ha explicado el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Ante la solicitud de Francia de ejercer una actuación diplomática conjunta, "España se unirá al esfuerzo diplomático para ejercer todas las presiones necesarias para que la comunidad internacional pueda actuar en esta catástrofe".
Francia propuso ayer que Naciones Unidas, basándose en el principio de la "responsabilidad de proteger", apruebe una resolución que imponga a la Junta militar birmana el paso de la ayuda, incluso si para ello es preciso violar la soberanía del país. Moratinos ha apostado por que la comunidad internacional se movilice para "llegar a ayudar al pueblo birmano" para lo que apoyará el proyecto de la ONU y además enviará un avión con ayuda humanitaria que saldrá hacia Tailandia esta misma tarde.