ARRASATE. DV. El encarcelamiento de la alcaldesa Ino Galparsoro y la suspensión de actividades políticas de ANV ha instalado al Ayuntamiento de Arrasate en una situación de anormalidad de la que nadie sabe muy bien cómo salir. La alcaldesa en funciones Oihana Aranburu y sus cinco compañeros del «suspendido» grupo municipal de ANV, al igual que los restantes concejales, esperan a recibir la respuesta a las consultas jurídicas emprendidas por el consistorio. Dichos informes determinarán cuál ha de ser el régimen de funcionamiento de un ayuntamiento descabezado judicialmente.
Sin junta de gobierno
Mientras se despeja esa incógnita jurídica y orgánica, la actividad municipal se resiente, y los trámites y expedientes más importantes aguardan a que se clarifiquen las cosas, con el consiguiente perjuicio para los ciudadanos.
Este lunes, por ejemplo, no se llevó a cabo la semanal junta de gobierno. Y el primer pleno ordinario de mayo, que en condiciones normales debería celebrarse mañana jueves 8, ha sido también pospuesto «debido a indefiniciones o incertidumbres que habría que aclarar antes de poder retomar las sesiones; como son adscripción de los concejales de ANV, la posibilidad de que tengan portavoz en la Junta de Portavoces », explicaba una fuente municipal. La competencia de convocar el Pleno Corporativo es atribución de la alcaldesa en funciones, pero la suspensión de actividades de ANV enreda mucho las cosas. De hecho, la realidad es que, al no existir grupo municipal de ANV como tal, al menos legalmente, el Pleno Corporativo estaría en estos momentos constituido por los grupos municipales de PSE-EE, PNV Y EB-Zutik, más los representantes de PP y EA y siete «ciudadanos individuales» que ostentan los escaños para los que en su día fueron elegidos en las listas de ANV. El auto de suspensión de actividades dictado por el juez Garzón le impide actuar como unidad, con lo que se ven abocados a desarrollar su labor consistorial a título individual.
Tras el encarcelamiento de la alcaldesa Galparsoro, estos electos «particulares» son seis y no existe ninguna posibilidad legal de que sus eventuales vacantes puedan ser cubiertas mientras dure la suspensión de actividades de ANV.
De hecho, estos siete -ahora seis- concejales ni siquiera pueden integrarse en el grupo mixto porque ello entrañaría una «unidad de acción que quebrantaría el auto de suspensión de actividades dictado por el juez Garzón, con el consiguiente riesgo» advierten desde el ayuntamiento.
El descabezamiento judicial del Ayuntamiento de Arrasate también afectaría, incluso, a la convocatoria de algo tan normal como una junta de portavoces, «porque, legalmente, nadie puede erigirse en portavoz de los siete antiguos concejales de ANV».
Esta situación de anormalidad, cuyo final nadie se aventura a vaticinar, tiene su lado más lacerante en el encarcelamiento de la alcaldesa Ino Galparsoro, medida que está recibiendo una fuerte contestación social en la localidad. La prisión provisional dictada contra ella por el juez Garzón podría prolongarse durante un plazo legal máximo de 4 años.
Sin una sentencia judicial firme que le inhabilite para ocupar cargos públicos, Galparsoro conserva, aún en la cárcel, todos sus derechos civiles y políticos. Pero en el hipotético caso de que un a sentencia judicial le privara de ellos, el ayuntamiento tendría que celebrar un pleno para elegir nuevo alcalde.
En ese caso, el antiguo grupo municipal de ANV perdería irremisiblemente la alcaldía dado que, por ley, sólo pueden adquirir la condición de candidatos a alcalde quienes hayan sido cabeza de lista de algún grupo político municipal. O el segundo de la lista si renunciase el primero. Pero lo que la ley no contempla es la posibilidad de que sea elegido alcalde un concejal no adscrito a partido político alguno, como es el caso de los ediles de ANV. Y si en la primera votación ninguno de los candidatos a alcalde recibe los 11 votos necesarios para su nombramiento, la elección recaería automáticamente en el cabeza de la lista más votada por los ciudadanos, que tras la suspensión de ANV, sería la del PSE-EE. Con lo que el candidato socialista Francisco García sería proclamado alcalde de Mondragón.